Así como a finales de la década del 50 el uso del 3D se imponía en multitud de películas, con el fin de renovar el interés en el séptimo arte ante la cada vez más popular televisión, hoy día vuelven a llenarse los cines de lentes oscuros e imágenes desenfocadas con el único objetivo de evitar la cada vez más popular piratería.
Terror en una dimensión cada vez más cercana
El rol crucial del 3D en el arte de despertar el miedo y de hacer más creíbles las emociones