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Fue en abril de 1967 cuando veía la luz uno de los grandes temas de la banda californiana The Doors, "Light my fire", perteneciente a su primer LP, grabado en dos días y publicado unos meses antes.

"The very best of The Doors" contiene 34 canciones, entre ellas himnos del rock como "Break on through", "Light my fire", "The end", "L.A. woman", "Roadhouse blues", "Touch me" o "Hello I love you", en una edición de lujo limitada en formato libro con letras, textos, fotos inéditas y un DVD de un concierto de 1968.

Canciones como "Push push", "Who scared you", "Whiskey, mystics and men", "Money beats soul" o "Orange county suite" son algunas de estas piezas inéditas, además de versiones del "Carol" de Chuck Berry, del "Adagio en G Minor" de Albinoni o temas como "Queen of the highway" con aires jazzísticos.

La carrera de The Doors fue corta, tan sólo duró cinco años, pero fulminante e intensa.

En 1966 Jim Douglas Morrison, un poeta rebelde y amante del cine, conoció en la Universidad de UCLA a un pianista apasionado por el R&B, Ray Manzarek.

Toda la timidez del Morrison de los inicios fue perdiéndose con el tiempo y sus labios carnosos, su media melena y unos ceñidos pantalones de cuero, además de su manera de moverse en el escenario y su hipnotismo con el público le convirtieron en un auténtico sex symbol y le hicieron merecedor del sobrenombre del "Rey Lagarto".

Según Krieger, las letras "mágicas" y poéticas de The Doors continuarán escuchándose "dentro de doscientos años", porque su gancho y su magnetismo se ha basado siempre en las "canciones", y en el equilibrio entre sus componentes, "la combinación de personalidades y las influencias de unos músicos muy diferentes".

Incluso su manager tardó seis días en comunicar la noticia a la prensa, con lo que aumentaron los rumores sobre su posible desaparición.

"A Jim todo esto le hubiera encantado -comenta Krieger- Él quería ser grande, como The Beatles, quería que The Doors fuera el grupo más importante, y en nuestra época, realmente no lo fuimos. Éramos más como una banda 'underground', una especie de fenómeno, así que todo esto le alucinaría, ver que a la gente joven le sigue gustando The Doors. Se hubiera vuelto loco. Es una pena que ya no esté aquí".

(EFE)

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