Para que se haga realidad la propuesta del ministro del Interior, Eduardo Bonomi, de mantener los antecedentes de los menores que delinquen, la Suprema Corte tendrá que contar con un registro nacional, que hoy no existe.
Para que se haga realidad la propuesta del ministro del Interior, Eduardo Bonomi, de mantener los antecedentes de los menores que delinquen, la Suprema Corte tendrá que contar con un registro nacional, que hoy no existe.
Los registros de menores se llevan en un cuaderno, o en tarjetas escritas a mano y quedan en el propio Juzgado donde fue el proceso, pero no existe comunicación entre las sedes. Cuando un menor delinque y llega al Juzgado, salvo que ya haya pasado por ahí, los magistrados no saben si es reincidente.
El ministro Bonomi ha insistido con esa propuesta. En la noche de este jueves la bancada del Frente Amplio se reunió con el ministro y con el director del Instituto del Niños y del Adolescente de Uruguay, Javier Salsamendi, para acordar los detalles de la ley para mantener los antecedentes.
Sin embargo, el fiscal de Adolescentes, Gustavo Zubía, planteó este viernes que el pedido de Bonomi no soluciona el problema de fondo, pero además se preguntó qué antecedentes van a pasar a la Justicia Penal si “no existen”, al ser entrevistado por El Espectador.
Zubía dijo que ese tipo de propuestas lo “deprimen mucho” e ironizó sobre la misma: “Cuando el Titanic se estaba hundiendo, el metre estaba preocupado por si había pollo en el menú del día siguiente”. A su juicio esta propuesta no hace referencia a menores infractores, sino que esos antecedentes van a afectar a ese menor cuando sea adulto. “Entonces de qué estamos hablando”, se preguntó. Además, precisó que “no van a obligar nunca a ningún juez, es una información suplementaria, es la salsa de soja que usted le pone al asado”.
El diputado socialista Julio Bango confirmó a El Observador que el FA acordó dos aspectos del tema: mantener los antecedentes de los menores que cometen delitos de homicidio doloso, secuestro, copamiento, rapiña y violación, y que eso será por un tiempo y luego se borrarán. Lo que aún no fue definido es por cuánto tiempo se mantendrán.
El ministro Bonomi planteó la posibilidad de mantener los antecedentes por tres o cuatro años, y luego, si esa persona no delinque, se borran.
Pero el diputado Bango dijo que el cómputo de ese plazo genera algunas resistencias. Para sacarse las dudas, los diputados harán consultas a abogados asesores del Frente Amplio.
El diputado del MPP Aníbal Pereyra aseguró que esta solución no es “la varita mágica que resuelve problemas de la minoridad infractora” sino que es algo a aplicar cuando sean adultos. “Si un menor cometió un delito siendo menor paga ese delito y luego si vuelve a delinquir siendo adulto, no se lo considerará primario como ocurre hoy”, señaló.
Con respecto a lo que planteaba Zubía, Pereyra admitió que es un problema que no existan antecedentes, pero señaló que la Corte tendrá que concretar ese registro. “Hoy no existen pero a partir de que exista la ley, deberán existir”, dijo.
registro. El ministro de la Suprema Corte, Jorge Ruibal, dijo a El Observador que se viene trabajando en la creación del registro desde hace ocho meses para resolver como se instrumentará.
La idea es que el Instituto Técnico Forense (ITF) así como lleva el registro de todos los procesados por la Justicia Penal, lleve un registro de adolescentes. De modo que cuando un menor es conducido a la Justicia por un delito, el juez pueda consultar al ITF y saber si tiene antecedentes. Ruibal advirtió que al ser menores ese registro se debe realizar con “prudencia” y deberá incluir además de las infracciones, cuando son víctimas de abandono y de violencia.
(Observa)