Los topes fijados por el gobierno a los precios de las viviendas de interés social hacen que los proyectos de construcción sean menos atractivos. Además, desestimulan a los inversores a emprender en la construcción de nuevos edificios, advirtió un informe realizado por el equipo técnico de Sures Bienes Raíces, al que accedió El Observador.
Topes a precios de vivienda social desincentivan nuevos proyectos
Cada inversión da 5,5% de rentabilidad y demanda más de US$ 3 millones