Un día después de dar las gracias, los estadounidenses salieron a comprar frenéticamente en uno de los días de mayor consumo del año, conocido como el "viernes negro".
Un día después de dar las gracias, los estadounidenses salieron a comprar frenéticamente en uno de los días de mayor consumo del año, conocido como el "viernes negro".
El "viernes negro" ocurre después de "Thanksgiving" (El día de acción de Gracias), y se llama así porque es de las pocas fechas que los comerciantes están seguros de no quedar "en rojo", pues históricamente los estadounidenses salen desaforados a comprar.
Según una encuesta de August Partners realizada entre 6.200 consumidores para las empresas Macerich Co., una compañía propietaria de varios centros comerciales en el país, los estadounidenses iban a gastar cada uno más de 898 dólares en las ofertas propuestas este viernes.
Sólo cerca de un 19% de consumidores planeaban gastar menos que el año pasado, señaló la encuesta.
Este año Sears por ejemplo triplicó sus ofertas. Macys ofrecía un extra de descuentos entre las 06H00 de la mañana y las 13H00. En la prensa, la televisión o a domicilio no hubo cadena o comercio que dejara de promover sus franquicias.
Y los clientes hacían cola desde la madrugada, en plena digestión de un día en que los estadounidenses dan las gracias y se juntan con amigos o familiares para comer un pavo, aderezado con puré de patatas, de boniato, salsa de arándano y de postre, torta de calabaza.
Fueron los primeros colonos, los peregrinos de "Plymonth Plantation" en Massachusetts (norte), que había cruzado el Atlántico en el Mayflower perseguidos por sus ideas religiosas, quienes inauguraron esta tradición en 1621 en Estados Unidos.
"Es divertido, es viernes negro, es una tradición", añadió.
Pero este año se verá un incremento de hombres y mujeres en las tiendas a partir de este viernes, vaticinó.
(AFP)