Turistas brasileños sostuvieron primera etapa de la temporada
Operadores destacaron la presencia de norteños en Rocha, Salto, Paysandú y Colonia
Desde Salto y Paysandú, hasta Piriápolis y La Paloma –pasando por Colonia del Sacramento–, los brasileños han copado los distintos puntos turísticos del país en los últimos 15 días, desde la Navidad hasta el pasado lunes 6 de enero.
Aunque su presencia no sorprende en Punta del Este, el balneario top de Uruguay, este año parecen haber arribado en un menor número, según operadores.
Quizás por eso, los brasileños han preferido destinos más baratos. En Piriápolis, la hotelería del balneario, que cuenta con unas 8.000 camas, está en un nivel de 85% de ocupación, según la Asociación de Promoción Turística de Piriápolis. Los operadores estiman que en la primera quincena de enero se llegará a una ocupación de más del 90%. La alta convocatoria, la adjudican a las presencia de brasileños, llegados sobre del estado de Río Grande do Sul.
En el departamento de Rocha, el movimiento ha sido intenso desde la Navidad y los norteños volvieron a ser protagonistas. “Nunca habíamos visto tantos brasileños en La Paloma”, aseguró a El Observador, Julio Silvera, secretario de la Corporación Rochense de Turismo (CRT), y quien maneja el hotel La Tuna en ese balneario oceánico. Añadió que incluso se vieron turistas procedentes de Río de Janeiro, Brasilia y Curitiba. Además, dijo que para la época la afluencia de visitantes –uruguayos y argentinos incluidos– fue de las más importantes a nivel histórico para el lugar. La ocupación no llegó al 100%, pero Silvera lo explica en que cada año aumenta la capacidad de alojamiento en La Paloma.
En Punta del Diablo el arribo de brasileños también resultó importante, aunque se mezcló más en un público “muy heterogéneo”, sobre todo joven, donde había uruguayos, argentinos, europeos y estadounidenses, señaló Jesús Ramos, presidente del CRT y dueño de inmobiliarias en ese balneario y en la Barra del Chuy. “Por ahora venimos llenos” en Punta del Diablo y en el feriado largo del pasado 6 de enero “nos invadieron cientos de brasileños”, detalló.
A nivel inmobiliario, el movimiento en Punta del Diablo y la Barra del Chuy se incrementó entre el 5% y 7% respecto a la temporada pasada. Ramos recordó que el balneario Santa Teresa debió cerrar, con 12.000 turistas dentro, al alcanzar su tope locativo.
También en el litoral
Si bien no es la época fuerte, el turismo litoraleño puede mostrar sus buenas credenciales. Y, otra vez, los brasileños dan la nota. Álvaro Compa, director de Turismo de la Intendencia de Salto, comentó que el fin de semana pasada se llenaron los moteles, bungalows y hoteles de Arapey y Daymán. “En Daymán vendimos 8.000 entradas y duplicó un fin de semana normal; para la época del año y con los calores que hemos tenido estamos muy contentos”, aseveró. Aquí, explicó, resultó clave el enfriamiento de algunas piscinas. “Ha sido un éxito total (...) arribaron muchos brasileños. Antes venían solo a Arapey pero vimos bastantes en la ciudad y en Daymán”, concluyó Compa.
En Paysandú la ocupación en las termas resultó ser más baja los últimos 15 días –entre el 50% y 60%–, pero se vieron sorprendidos porque “esperábamos menos turistas de los que pasaron”, dijo a El Observador, Alejandro Leites, presidente de la Cámara de Turismo sanducera. “Enero es un mes muerto, época en la que trabajamos con las pasadas de turistas en los recambios. Los argentinos siguen de largo, pero esta vez se quedaron bastante los brasileños y también algunos paraguayos”, explicó.
Por su parte, la hotelería trabajó a full en Navidad en Colonia del Sacramento mientras que el sector de alquileres se mostró flojo, comentó Mario Peirano, presidente de la Asociación Turística de Colonia. Añadió que el panorama para enero y febrero tiene “color gris”. “Los argentinos se sienten, no están gastando”, acotó. El buen resultado hotelero lo adjudica a los ciudadanos de Brasil: “Los brasileños nos están salvando”.