Una serie inédita de atentados atribuidos al grupo yihadista Estado Islámico o relacionados con la reanudación del conflicto kurdo levantaron en los últimos meses la tensión en Turquía, un país que desde enero vive en estado de máxima alerta. Los ataques terroristas y las intenciones del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, de fortalecer sus poderes, preocupan a las potencias europeas al ser Turquía un país que juega un papel clave en la crisis migratoria que atraviesa el viejo continente.
Turquía enfrenta ola terrorista y tiene varios frentes abiertos
El Estado Islámico y los kurdos ganan espacios en un socio clave para frenar la crisis migratoria
