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Las relaciones laborales pueden sufrir algún tipo de tensión el año próximo debido a que se llevarán adelante dos rondas negociadoras en el marco de los Consejos de Salarios en las que participarán los sindicatos más importantes, además de que será la última instancia de diálogo entre empresarios y empleados en el actual período de gobierno que finaliza en 2015, indicó un estudio de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Católica del Uruguay (UCU) que fue presentado ayer.

“Para los sindicatos será la última oportunidad de lograr algo, de sacar la última tajada hasta 2015. No saben qué viene después, si un gobierno amigo o no tan amigo. El año que viene los sindicatos van a hacer una apuesta fuerte. Más si hay presiones inflacionarias”, dijo Juan Manuel Rodríguez, uno de los tres autores del reporte “Las relaciones laborales 2012”. El experto señaló que además será la última negociación de este gobierno. Si bien no prevé una alta conflictividad, esta posibilidad dependerá “de las estrategias del gobierno y los sindicatos sobre cuánto pueden flexibilizar sus posiciones”, agregó Rodríguez, del Instituto de Relaciones Laborales de la UCU.

El estudio concluyó que este 2012 mantuvo una conflictividad laboral baja, más allá de algunos hechos puntuales que removieron el ambiente y los medios. En cambio, las perspectivas para 2013 pueden variar ese estado de ánimo. El año que viene tendrán lugar dos rondas de negociación de Consejos de Salarios en el primer y segundo semestre, donde se juega buena parte de los salarios privados. En este sentido, estarán involucrados la industria metalúrgica, la construcción, la industria alimenticia, los servicios y los rurales.

En el medio de esas negociaciones salariales, se encontrarán algunos subgrupos que integran los sindicatos más importantes del país, como el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca), la Federación de Empleados de Comercio y Servicios (Fuecys) y la Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines (Untmra). “Si las posiciones del convenio de la bebida se mantienen, pueden existir tensiones”, aseveró el informe de la UCU.

El convenio acordado entre la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) y los empresarios –que fue revisado– chocó con las aspiraciones del gobierno al considerar que se brindó un aumento desproporcionado respecto a la lucha antiinflacionaria del oficialismo. La FOEB logró en el pacto un ajuste del salario real de 10,16%, con tres partidas fijas y con una inflación esperada de 5%. “La polémica mostró diferentes posiciones; el gobierno quiere tener el control en la política salarial y el movimiento sindical autonomía”, afirmó el reporte.

Los otros tres hechos de conflictividad laboral de importancia que identificó el estudio este año, fueron las renuncias de los cirujanos en una puja entre las Sociedades Anestésico Quirúrgicas (SAQ) y el Sindicato Médico del Uruguay (SMU), el conflicto de los funcionarios de Salud Pública y las autoridades del Ministerio por aumentos salariales y contratación de más personal, que incluyó ocupaciones y declaración de esencialidad en los servicios, y el conflicto en la refinería de ANCAP que llevó a un gran desabastecimiento de combustible.
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