Un bar en clave Hendrix bajo la gestión de dos músicos uruguayos
Los vocalistas Diego Martino, de Hereford, y Marcelo Fontanini, de Snake, abrirán esta noche un nuevo emprendimiento gastronómico y cultural en Carrasco
El ambiente musical los hizo amigos hace muchos años. Al punto que en la temporada de verano pasada decidieron abrir el parador Funky Hippie, en la Playa Grande de Piriápolis.
Ahora los músicos Diego Martino (Hereford) y Marcelo Fontanini (Snake) redoblarán la apuesta con la apertura esta noche de Hendrix Music Bar, un nuevo emprendimiento gastronómico y cultural en el barrio Carrasco.
En Lavalleja al 1018, sobre la Barra de Carrasco, se despliega un deck de más 60 metros de ancho, en donde esta noche, si el tiempo lo permite, se reunirán los principales exponentes de la música uruguaya para celebrar el acontecimiento.
La inauguración, a la que solo es posible acceder por invitación, estará a cargo de Pablo Aguirrezabal, el DJ Javier Misa, la Funky Hippie full band, integrada por los locatarios Fontanini, Martino y Fede Graña. Se trata de una nueva propuesta lúdica musical que versiona clásicos de la música al charlestón.
Mañana viernes será la inauguración abierta a todo público con una propuesta cultural similar, aunque con algunos detalles por ajustar.
“La idea es ir generando distintos ciclos que puedan resultar atractivos para distintas edades. Va a haber música, teatro, tango, stand up y hasta exposiciones. Los miércoles, por ejemplo, estarán abocados a lo musical y a lo acústico”, adelantó Martino a El Observador. Así el 26 de setiembre se presentará Hereford, el 3 de octubre Socio y el 10 de octubre Snake, tres bandas con estrecha relación con los dueños.
Que ambos guitarristas hayan elegido la marca Hendrix para bautizar su nuevo emprendimiento no es casual. “Es un nombre que alude a un músico de gran calidad. Más allá del grado de fanatismo que despierte su figura nadie puede discutir que es un ícono de la música. Él cambió la forma de ver el rock y de tocar la guitarra y para conseguirlo rompió muchas barreras y esquemas”, fundamentó.
Esa misma actitud transgresora es la que pretenden mantener en el emprendimiento. “La filosofía de Hendrix estuvo presente tanto en la decoración del lugar como en la conformación del menú. Si de repente, nuestra razón nos decía que dos públicos etarios no iban a poder convivir, tratábamos de pensar en clave Hendrix y de imaginar como él hubiera logrado conciliarlos”, afirmó.
Desde su punto de vista, el escenario de 6x3 metros, las luces y el sonido de buena calidad serán algunos de los diferenciales del proyecto. “A la hora de acondicionar el lugar, pensamos con cabeza de músicos”, indicó.
En este sentido, otro de los atractivos será un backstage, al que solo podrán acceder los músicos a través del subsuelo, y a través del cuál si lo desean podrán retirarse sin tener que pasar por el bar.
Con 300 metros de planta, el local, que en algún momento operó como una fábrica de hielo y hasta como una carnicería, ahora luce decorado con gigantografías de Marylin Monroe, de una gran luna asomándose en una ciudad y del propio Hendrix. En su grilla de actividades figuran nombres como Pablo Fabregat, La Ovidio Titers Band y Los Tres Mosqueteros, entre otros.