ver más

Uno de los principales atractivos de Culpable o inocente, la película estreno de este viernes, es que está basada en un excelente thriller del escritor angelino Michaell Connelly, famoso por la creación de la serie de novelas protagonizadas por el detective Harry Bosch.

Y las expectativas suben aún más cuando el propio autor publicó en su página web que “no podía estar más contento con el resultado de la película”.

“Creo que (el filme) es muy fiel a la novela y al personaje de Mickey Haller. Matthew McConaughey realmente dio con él”, dijo un exultante Connelly en el momento del estreno en Estados Unidos en enero de este año.

Ahora The Lincoln Lawyer, que es el nombre original de la cinta, llega a las pantallas uruguayas y esta situación descripta anteriormente genera por lo menos dos posibilidades: que quienes leyeron la novela coincidan con el autor y les guste la película, y que también satisfaga a quienes no leyeron el libro.

Abogado móvil

La película narra la historia de un abogado muy vinculado a la mafia, que tiene su oficina en el asiento de atrás de su largo Lincoln negro. En ese auto recorre los suburbios de la gran urbe de Los Ángeles y realiza su tarea profesional, bordeando la ética.

Todo va bien para Haller hasta que uno de sus principales clientes es acusado de golpear brutalmente a una prostituta. Haller cree que su defendido es inocente.

El caso pose similitudes con un caso anterior, donde Haller mandó a prisión a un sospechoso que siempre proclamó su inocencia.

Marisa Tomei encarna a la ex mujer de Haller, que es una fiscal involucrada en el actual caso y un pelilargo William H. Macy hace de ayudante y colaborar del abogado.

Como toda historia creada por Connelly, la reflexión sobre la justicia y, el bien y el mal flota sobre la historia como una nube negra cargada de tormenta.

Haller, acostumbrado a moverse en un mundo donde el pez grande se come al pez chico, y donde la desconfianza debe ser el idioma de la supervivencia, estiene un momento de flaqueza y confía, quizás demasiado.

McConaughey ha estado relativamente fuera del gran circuito de Hollywood, trabajando el comedias de éxito, como Cómo perder a un hombre en 10 días, pero no ha accedido (cosa que sí logró otro carilindo como Leonardo Di Caprio) al podio de superestrellas que han ganado en dramatismo. De todas maneras, Culpable o inocente es una buena oportunidad de verlo en un thriller, en un papel que le exige salir de esa sonrisa melíflua que parece destinada a seducir a la blonda Kate Hudson.
Seguí leyendo