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Un Bestiario sería, por definición, un catálogo de animales reales o fantásticos. Pero hoy a las 20 en La Trastienda será una excusa para que tres bandas (Boomerang, Eté & Los Problems y Los Hermanos Láser) se suban a un escenario.

Las tres bandas son hijas o descendientes de un momento de ebullición del rock local de hace poco más de cinco años, que estuvo acompañado y cimentado por la gran variedad de escenarios disponibles para la música.

Día a día ese empuje cultural se ve cada vez más lejano. El cierre de locales es el vivo ejemplo de eso. Ahora son los mismos músicos los que tienen que crear las excusas para juntarse.

El miércoles 24 las bandas realizaron una muestra condensada de lo que será el espectáculo. Durante un especial en vivo en el programa Justicia infinita, algunos de sus miembros interpretaron en conjunto seis temas. Pero eso no se verá hoy sino que cada grupo presentará su set por separado, dejando que la música hable por sí sola.

Ernesto Tabárez, líder y compositor detrás de Eté y Los Problems, define al evento de la manera más sucinta: “Es un conjunto de tres bandas de la misma generación que tienen ciertas relaciones musicales y humanas en común”.

Pero todos encuentran la causa y la razón de este evento en la necesidad de hacerse un espacio propio. “Antes teníamos un circuito para tocar y ahora no. Y en vez de seguir como islas pensamos hacer esto y generar un movimiento. Y en realidad el movimiento está latente. Nosotros seguimos tocando”, explicó Gonzalo Zipitría, voz y guitarrista de Boomerang.

“Esto sucedió entre las tres bandas pero involucra a muchísimas más. Nos sentimos parte de una generación que después de que pasó esa espuma del auge del rock nacional, no generamos un movimiento, cosa que sí lograron nuestros antepasados musicales. En cierta forma creo que ellos tuvieron un enemigo en común como la dictadura y creo que eso los ayudó más. Y esa gente nos enseña de lo que tiene que ver laburar juntos y compartir las cosas”, dijo, por su parte, Martín Cáceres, de Los Hermanos Láser, banda sucesora de Vieja Historia.

Este “catálogo de bestias”, como lo llaman los músicos, intenta, más que realzar lo que tienen en común, enfatizar las diferencias musicales entre ellos. “El evento ofrece un abanico amplio para conmover a la gente para que vaya. La idea es mezclar los públicos y hacerlo más rico en ese sentido”, explicó Zipitría.

Esas diferencias se encuentran en el estado de los mismos proyectos que los músicos llevan adelante. Boomerang el año pasado editó Un, dos, tres, va; un CD y DVD que recorre su carrera de casi 10 años sumando covers de temas fundamentales del rock nacional y un puñado de nuevas canciones que integrarán su próximo disco, en el que comenzarán a trabajar este año.

“Lo que hizo el DVD fue consolidar un grupo de gente que estaba laburando junta y ahora estamos empezando a producir temas nuevos”, explicó Zipitría. “Está en armonía la banda y eso se refleja en las canciones”.

Por su parte, Eté y Los Problems también editó su segundo disco, Vil, el año pasado. Fue cuatro años luego del exitoso –y ganador de un premio Graffiti– Malditos banquetes.

“Este año la idea es tocar y escribir otro disco. Escribir me cuesta pila, soy muy lento. Tengo canciones sueltas pero no una idea del disco”, explicó Tabárez.

Por último, Los Hermanos Láser son –formalmente– los más nuevos de la camada. Los hermanos Cáceres supieron liderar Vieja Historia y ahora encabezan un nuevo proyecto, producido por Rodrigo Gómez. “Después de que nuestra banda se terminó, con mi hermano teníamos muchísimas ganas de tocar”, contó Cáceres. Durante los últimos dos años el dúo se encerró a componer, “sin importar cómo iba a salir o si iba a ser tocado en vivo”. “Llegamos a un momento en el que teníamos las canciones y estábamos prontos para grabar. Y se vino demorando el disco por una cuestión natural. Tuvimos que aprender a tocar los instrumentos primero”, dijo entre risas Cáceres.

Con estas tres formas de hacer rock nace Bestiario, cuyas entradas están a la venta en Red UTS y Tienda Inglesa a $ 290 las entradas generales y $ 350 la platea preferencial numerada.

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