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Llegó la fecha. Hoy es el día en que se sabe si las amenazas virtuales del colectivo hacker Anonymous contra la red social Facebook y contra el cartel mexicano de Los Zetas se cumplirán o no.

Estas “acciones” online de Anoymous se superponen en este 5 de noviembre, Noche de Guy Fawkes en Inglaterra, pero no tienen que ver una con la otra.

El anuncio del ataque sobre Facebook comenzó a rumorearse desde agosto pasado, cuando empezó a circular por internet una dirección en clave: “OP_FB”, que supuestamente significa “Operación Facebook”, y que tiene por objeto bajar de la web la inmensa página. ¿La causa para el ataque? La red social implica una invasión a la privacidad de las personas.

En el caso de Los Zetas, la historia es diferente. A principios de setiembre, un grupo de integrantes de Anonymous México publicó durante la campaña electoral en el estado de Veracruz documentos que probaban que el candidato a gobernador que resultó finalmente elegido había recibido financiación de Los Zetas.

La reacción del grupo narco fue asesinar y colgar de un puente de la ciudad de Nuevo Laredo a dos supuestos integrantes de Anonymous, al tiempo que secuestraron a un tercero.

Después de esos hechos, Anonymous publicó un video amenazando a Los Zetas. Si no liberaban a su compañero, decían, harían públicos datos sobre informantes, policías, políticos, taxistas, magistrados, abogados y demás integrantes de la extensa red –según datos del gobierno mexicano, de 17 mil personas– vinculados a Los Zetas.

Además, le hackearon la página oficial a un juez y le estamparon su nombre sobre un enorme título: “Es Zeta”.

Los antecedentes de Anonymous son varios y, en general, ciertos. Las “operaciones”, o sea, los ataques a través de hackeo de páginas web, suceden desde 2006. Como ejemplo, los principales ataques desde 2010 se produjeron contra sitios de un partido de centro derecha irlandés y el gobierno del australiano Kevin Rudd.

También participaron apoyando varias manifestaciones de la llamada primavera árabe. La empresa Sony y la Policía española también fueron blanco de sus actos. Solo resta saber si Anonymous mantendrá su palabra o si sus amenazas también son virtuales.

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