La soja no vale aquellos US$ 500 la tonelada, ni el novillo los US$ 4 por kilo de otros años y la leche quedó lejos de los US$ 0,45 por litro de otrora. Y para peor, no llueve lo suficiente.
Un escenario que muestra que el agro no baja los brazos
En medio de bajos precios y falta de lluvias los productores dicen presente para conocer innovaciones que los hagan más eficientes