Es difícil de entender, fuera de Estados Unidos, que alguien como Sarah Palin desate pasiones tan encendidas. Los conservadores sienten que es firme, brillante, patriota, decidida, temerosa de Dios y compasiva. Los liberales creen que es hipócrita, ignorante, oportunista, egocéntrica, diva y muy peligrosa. Los primeros sueñan con verla como comandante en jefe; los últimos sienten un escalofrío cada vez que la ven o escuchan su nombre.
Un fenómeno llamado Sarah Palin
Hoy a las 18:50 se emite en HBO la película para TV sobre la sorprendente carrera de la excandidata a vicepresidente