Un montón de cine otoñal
El 31º Festival de Cine de Cinemateca Uruguaya trae a las pantallas de Montevideo una batería de 250 películas; se destacan los últimos filmes de David Cronenberg, de Terence Davies y de los Taviani
Los ciclos naturales se cumplenm a rajatabla: la curva de marzo se acentúa y el otoño se acerca. Los días cambian de temperatura, las hojas comienzan a ponerse marrones y Cinemateca Uruguya organiza su festival internacional de cine. La edición 2013 es la número 31.
El festival comenzó ayer y va hasta el 6 de abril, en una muestra que presentará al público uruguayo la friolera de 250 películas.
El largo evento cinematográfico tiene varias secciones y divisiones internas, entre largometrajes y cortos: las categorías son largos internacionales, largos iberoamericanos, cortos internacionales, cortos uruguayos, una sección de nuevos realizadores, otra de cine llamado de “derechos humanos”, más una extensa sección titulada como “panorama”.
Dentro de los nombres grandes de la cinematografía se destacan las últimas obras de los hermanos Paolo y Vittorio Taviani, con César debe morir. Se trata de la película que obtuvo la Palma de Oro en el festival de Cannes, y que cuenta la historia de un grupo de presos en una cárcel italiana que representan Julio César, de William Shakespeare.
Otra película destacada Cosmópolis, de David Cronenberg, con Robert Pattinson y la francesa Juliette Binoche. Basada en la novela homónima de Don DeLillo, el filme bucea en la visión de un mundo inquitenate a partir de nua situación trivial como un hombre que va a cortarse el pelo.
El mar profundo y azul es la película del inglés Terence Davies es también un punto de destaque del festival. Proveniente de una veta intimista del cine británico y autor de un hermoso documental sobre la ciudad de Liverpool (con una mínima mención alos Beatles incluída), Davies explora en esta historia un amor inconcluso.
Otro inglés que se inscribe en esta edición es Ken Loach, con La parte de los ángeles. Loach vuelve de nuevo su mirada sobre la clase trabajadora inglesa, su objeto de análisis íntimo, en este caso no exento de humor.
Centro histórico es un proyecto de cuatro directores de renombre y carrera como el centenario portugués Manuel de Oliveira, el finés Aki Kaurismaki, el español Víctor Erice y el también portugués Pedro Costa. Son cuatro visiones de la ciudad de Guimaraes, la cuna de la nación portuguesa.
Otra rareza es La noche de enfrente, del franco-chileno Raúl Ruiz, su obra póstuma, en la que un jubilado que espera su muerte se pasea por una ciudad irreal.
Mucho documental
La programación presenta un montón de buenas opciones dentro del género documental. Uno de ellos es El juramento de Tobruk, una larga entrevista donde el filósofo francés Bernard-henri Levy reflexiona sobre la guerra civil en Libia.
La muerte de Pinochet, de Bettina Perut e Iván Osnovikoff, es una exploración de la reacción del pueblo chileno en la calle el día en que se conoció la muerte del dictador. Hay testimonios a favor y en contra, en un sutil entre la sátira y la tragedia.
La búlgara Ciudad de sueños, dirigida Svetoslav Draganov, retrata la vida de Dimitrovgrad, la ciudad modelo de los tiempos estanilistas, forjada con esclavitud y sangre.
La muestra es amplia y hay material para todos los gustos. Son días de inicio de otoño, como para meterse dentro de una sala de cine y dejarse llevar por las múltiples propuestas que ofrece este nuevo festival de Cinemateca.