ver más

Cuando un uruguayo se muda o alquila por primera vez, lo primero que hace es pintar su casa. Es como parte de la limpieza hacerlo”, asegura Fabiana Iaccarino, gerente de Marketing de Inca, una de las fabricantes de pinturas con más años en el mercado local. Es que Uruguay es uno de los países con mayor consumo de pintura–para hogares e industria – en la región.

Justamente en esta época del año, cuando comienzan los primeros calores y el clima permite a los uruguayos pintar sus propiedades, el sector inicia su temporada fuerte que se extiende durante todo el verano.

En el mercado hay unas 20 empresas, tanto locales, y de la región, como multinacionales. La mayoría combina la fabricación con la importación de productos.

El mercado es liderado por Inca, propiedad de la multinacional de origen holandés AkzoNobel, desde 2008. La empresa cuenta con 65 años de existencia en Uruguay y tiene más del 50% del mercado.

El segundo puesto lo comparten Granitol y Pinturas Elbex. Granitol es una empresa uruguaya con 133 años de experiencia, cuyo fuerte es la pintura para el hogar, al tiempo que Pinturas Elbex tiene 40 años de antigüedad y se caracteriza por la pintura para el rubro automotriz.

Luego siguen otras firmas como Sinteplast (marca argentina de capitales uruguayos) PPG Industries (ex Renner, de origen brasileño, ahora estadounidense) y Sherwin Williams, también estadounidense, entre otras. La lista continúa con otras más pequeñas con una participación de mercado similar.

Según la Asociación de Fabricantes de Pintura, en Uruguay se estima que se venden unos 15 millones de litros de pintura por año (entre hogares, industrias y sector automotriz).

Esto hace que el consumo per cápita sea de unos 4,5 litros (si se dividen los litros que se venden por año entre 3.300.000 habitantes).

Si bien el fuerte de las empresas es el mercado local, algunas también exportan. El caso más notorio es el de Inca, que vende sus productos a Argentina, Chile, Bolivia y Ghana.

En tanto, a nivel de facturación, se estima que el sector de pinturas factura unos US$ 52,5 millones al año (dato que se obtiene de multiplicar la cantidad de litros vendidos por año por el costo promedio de un litro de pintura que ronda los $ 70, tomando el dólar a $ 20).

Lo cierto es que en los últimos tres años el sector ha tenido una mejor facturación debido a la buena situación económica que atraviesa el país, que se refleja en un mayor consumo.

Esa mayor cantidad de pesos en el bolsillo de los uruguayos hizo que la venta de pintura, un producto que no es claramente de primera necesidad, empezara a crecer.

Pintando categorías

La oferta de los fabricantes está compuesta por pinturas y concentrados para el hogar y para la industria; productos que el consumidor final compra en barracas, pinturerías y ferreterías.

Según las empresas que consultó Café & Negocios, el producto más demandado por los hogares son los impermeabilizantes (para el exterior) y las pinturas al agua (para el interior).

El jefe de Ventas de Granitol, Marcos Sierra, dijo a Café & Negocios que “los esmaltes sintéticos al agua es la última tendencia a nivel mundial”, dado que se buscan pinturas que “dañen menos el medio ambiente” (ver aparte).
Por su parte, la gerente de Marketing de Inca, Fabiana Iaccarino, advirtió que “lo que más renuevan los uruguayos son las paredes interiores”, dado que la pintura para exteriores suele ser un poco más duradera.

Mientras tanto, en el caso de las industrias, los productos más vendidos son aquellos que presentan mayor resistencia. Iaccarino, de Inca, explicó que a diferencia de los hogares que se preocupan por la estética, en la industria importa la resistencia. “Deben ser pinturas que resistan las altas temperaturas por ejemplo” acotó.

Otro de los rubros que explotan los fabricantes, pero en menor medida, son las pinturas para autos, categoría en la que Sinteplast Uruguay viene avanzando. Su director, Andrés Bódega, dijo a Café & Negocios que la compañía ofrece productos como “macilla poliéster, lacas y abrillantadores”.

Lo cierto es que más allá de las categorías, la venta de pinturas tuvo un fuerte empujón con el boom de la construcción.

“Cuando hay una obra nueva, hay un nuevo consumo de pintura, y nuestro negocio está muy atado a la construcción”, analizó Sierra, de Granitol.

Iaccarino agregó que muchas personas, además, una vez que adquieren su vivienda “vuelven a pintar con una impronta más personal su nueva casa”, y esto también contribuye a incrementar las ventas.

El color de Doña María

Los fabricantes coinciden en que la pintura para hogares que compra el consumidor final (la familia) sigue siendo la venta más importante.

“Yo siempre digo que doña María, que pinta la hamaca del fondo todos los años, es el principal consumidor de pinturas todos los años”, explicó a su vez Sierra.

A esto se suma la bonanza económica que repercute en mejores ingresos para el consumidor promedio. “El sector sufre cuando hay crisis, pero en períodos de bonanza, la gente sigue protegiendo y embelleciendo sus casas”, dijo.
Otro cambio que notan los fabricantes es que los uruguayos lentamente se van animando a pintar con más color.
Si bien el color más vendido sigue siendo el blanco, cada vez más se venden otras tonalidades.
“Si uno mira Montevideo sigue siendo gris, pero cada vez hay más gente que se anima a pintar con colores, tanto el exterior como el interior de sus hogares”, afirmó Iaccarino.

Para la gerente de Marketing, además, las personas más preocu

padas por lo estético han entendido que pueden lograr “un cambio en su casa cambiando únicamente el color de sus paredes”.

Negocio de verano

Pese a los intentos por desestacionalizar el consumo, la temporada fuerte del sector sigue siendo el verano. La zafra empieza a mitad de setiembre y se extiende hasta fines de abril, con un breve receso entre diciembre y enero cuando se registra la tradicional licencia de la construcción.

Más allá de las estrategias comerciales, los fabricantes tienen claro que el factor más importante es el clima. Esto obliga a las empresas a diseñar mecanismos para resistir las bajas ventas del invierno.

Por ejemplo, Granitol aprovecha el frío para aumentar su stock pensando en el verano, cuando los pedidos se multiplican.

En cuanto al 2011, Sierra dijo que el país está “saliendo de un invierno muy frío y lluvioso muy duro para los fabricantes de pintura, pero ahora se viene la temporada alta” .

De hecho, Iaccarino contó que en los últimos días el sol mejoró las ventas en las pinturerías. “Nos llamaron muchos distribuidores encantados porque salió el sol y los mostradores se empezaron a mover”, concluyó.
Seguí leyendo