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Subida a la ola de Luis Lacalle Pou y a su novedosa candidatura, la lista 404 logró en estas elecciones internas sobrepasar en votos en Montevideo a la tradicional 71 –expresión del herrerismo y el lacallismo– e imponerse como una de las grandes ganadoras.

La 404 es la columna vertebral de Aire Fresco, el movimiento cofundado por el propio Lacalle Pou y el diputado Álvaro Delgado en la capital. Debutó en 2009 y conquistó 15.170 votos. En estas elecciones, según los resultados preliminares, estuvo cerca de duplicar esa cifra: obtuvo 12.309 adhesiones en el 55% de los circuitos que relevó hasta ahora la Corte Electoral. Fue la más votada entre las que apoyaron la candidatura de Lacalle Pou y la segunda más elegida entre los blancos en Montevideo, después de la 2014 de Larrañaga.

Además de Lacalle Pou y Delgado, tiene como figuras a Martín Lema (hoy diputado suplente) y a la exdirectora del liceo Bauzá, Graciela Bianchi.
“Fue una sorpresa positiva”, expresó Delgado a El Observador, capitalizando una vez más el eslogan de la campaña. “Estamos muy contentos por el respaldo. Es el fruto de un trabajo muy militante y de mucha mística. Era una forma natural de votar a Luis, y nosotros aprovechamos la disposición de la gente a votarlo”, consideró.

En los comicios anteriores la lista de Lacalle Pou tuvo menos votos en la capital que la 71 que lidera Gustavo Penadés y la 33, de Francisco Gallinal. Fue la tercera más votada entre las nacionalistas.
La más votada en esta oportunidad fue la 2014 que agrupa a varios líderes larrañaguistas. Después vino la 404, y luego otras tres listas que apoyaban a Lacalle Pou: la 40 (de Javier García), la 903 (de Sergio Abreu) y la 4004 (de Enrique Arezo). Recién reaparece Larrañaga en el sexto lugar con la lista 33.

A pesar de haber perdido el primer lugar que históricamente ocuparon entre las listas blancas capitalinas, los dirigentes de la 71 se sienten “muy conformes” con la votación. Entienden que su espacio –tradicional motor del herrerismo– marcó clara presencia en una elección con baja participación, y disputó voto a voto la supremacía de la lista oficial del candidato. Sostienen, además, que la diferencia con la 404 fue escasa y eso consolida la vigencia de la lista. La 71 es presidida por Gustavo Penadés y cuenta, entre otras figuras, con el presidente del directorio del partido, Luis Alberto Heber.
De todas formas, los dirigentes aún no se han concentrado en analizar cómo cambia el mapa de las fuerzas a la interna con los resultados a la vista. Aún están digiriendo el triunfo inesperado de Lacalle Pou.

Verónica Alonso, otra sorpresa
La otra sorpresa en Montevideo la dio la diputada Verónica Alonso, quien se impuso con sus listas a las que, dentro de la corriente de Jorge Larrañaga, impulsaban Jorge Gandini en alianza con Pablo Abdala y Ana Lía Piñeyrúa. Para lograr esta votación, Alonso abrió decenas de listas. Varias de ellas eran integradas por pastores evangélicos, entre ellos el pastor Márquez.
El resultado puede suponer un desplazamiento de Piñeyrúa del tercer lugar de la lista al Senado de Futuro Nacional y su sustitución por Alonso. Pero eso no está resuelto. Ambas se sumaron a Larrañaga tras abandonar las filas del lacallismo. Por otra parte, el triunfo del lacallismo en Montevideo pone en cuestión la candidatura de Gandini para las elecciones municipales de mayo. Esta postulación ya era bastante resistida por Lacalle Pou antes de los resultados del domingo. Ahora, Lacalle Pou tiene mayoría en la Convención Departamental y puede imponer su propio candidato. O, al carecer de un candidato propio con proyección, puede negociar con Gandini.

Temas:

Decisión 2014

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