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Los ecuatorianos votan este domingo en un plebiscito constituyente con tendencia mayoritaria a favor del proyecto socialista del mandatario Rafael Correa, quien cumplió tres meses en el poder atando su suerte en el cargo a la de esta consulta.

De cumplirse los pronósticos que atribuyen un 66% a favor de la consulta, Correa -el octavo presidente en una década de inestabilidad política- podrá celebrar este domingo su tercer mes en el poder con un segundo triunfo en las urnas después de su elección en noviembre de 2006.

De ser aprobada la consulta, los ecuatorianos elegirán entre octubre y noviembre a los 130 miembros de una Asamblea que redactará la nueva Constitución, a ser sometida a referendo en 2008.

El sábado Correa pidió a las Fuerzas Armadas y a sus simpatizantes extremar la vigilancia para evitar un fraude, que según él podría estar orquestando la derecha.

Sin embargo, la misión de la OEA que vigila el proceso aseguró que "no tiene indicios" sobre irregularidades que puedan incidir en el resultado.

El presidente prevé poder transformar la Constitución de 1998 para recortar los poderes del Congreso para destituir mandatarios, despolitizar tribunales y devolver al Estado un rol protagónico en la economía, aunque sin estatizar los medios de producción.

La derecha, que perdió el control del Congreso tras la destitución de 57 diputados por torpedear la consulta, acusó a Correa de emular el proyecto de Chávez, advirtiendo que un triunfo del gobierno instalará una dictadura civil.

"Votaré por el sí para que haya la Asamblea del pueblo. Y le diré a todo sí en el gobierno de Correa, que nos ha ofrecido crédito para cultivar la tierra", dijo a la AFP José Chiguaiza, un agricultor indígena de 59 años, quien sufragó en Cangahua (80 km al norte de Quito).

(AFP)

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