Uruguayos y argentinos que conocen al nuevo papa Francisco lo primero que recuerdan de él es su humildad y su sobriedad. Ayer, al aparecer por primera vez en el balcón de la Básilica de San Pedro lo demostró: en vez de salir con las estolas papales granates bordadas lo hizo solo con la túnica blanca y sin la cruz dorada típica de los papas. Pero no fue algo para las cámaras. A Jorge Mario Bergoglio se lo veía siempre de a pie o en el subte en Buenos Aires.
Fray Carlos Trovarelli, un sacerdote argentino que vivió muchos años en Uruguay y es provincial de la orden Hermanos Menores Conventuales (franciscanos) para ambos países, dice que conoce bien al nuevo papa y que ha sido testigo de “su vida de Iglesia” en Buenos Aires.
Un vecino sobrio y humilde
Uruguayos y argentinos que lo conocen dicen que es discreto y reservado