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Hace unas semanas, cuando El Observador entrevistó a David Lovering, baterista de la legendaria Pixies, no quiso adelantar nada. “Además de baterista soy mago, así que prefiero dejarlo en suspenso, para dejar a todos adivinando qué pasará después”, dijo entre risas.

Unos días después la banda confirmó que editará su quinto disco, el primero desde 1991.
Luego de que vieran partir a su bajista Kim Deal el año pasado, la banda se encerró en el estudio para grabar nuevas canciones, tras dos décadas de mantener su legado a fuerza de himnos ya atemporales.

Esas nuevas canciones comenzaron a ver la luz a fines de 2013 en forma de tres EPs digitales de cuatro canciones cada uno. Y finalmente, el próximo 28 de abril el grupo liderado por Black Francis editará a través de su propio sello los EPs en forma de un disco: Indie Cindy.

Este es el motivo que los trae hoy nuevamente a Montevideo, cuatro años después de su primera visita. Y no solo traen nuevos temas sino también una nueva formación. El enorme espacio vacío que dejó Deal no pudo ser llenado por su primer reemplazo, Kim Shattuck, y desde diciembre se encuentran de gira junto a Paz Lenchantin, instrumentista argentina que se hizo conocida gracias a bandas como A Perfect Circle y Zwan.

Para Lovering, si hay una palabra que defina el nuevo estado de situación de la banda es “fantástico”. “La gira ha sido muy divertida. Porque todas las canciones que venimos haciendo desde 1980 están como marcadas a fuego. Las nuevas son como una aventura”, afirmó.

En este nuevo show en el festival Rock n´Fall, la banda recorrerá su carrera en una hora y media e intercalará un puñado de estos nuevos temas. Esta nueva versión de los Pixies, según contó Lovering, no ha ahuyentado del todo a los fanáticos más acérrimos, pero sí los ha acercado a las nuevas generaciones. “Se nota que los más adultos quieren escuchar lo viejo, pero los jóvenes que ni siquiera habían nacido cuando nosotros andábamos de gira, cantan todas las canciones nuevas”. Por su parte, el flamante rostro detrás del bajo supo conquistar al público, al mismo tiempo que le puso un reto al mismo Lovering. “Es una fenomenal bajista, tan así que está haciendo que yo toque mejor. Tuve que subir mi nivel “, afirmó.

Los nuevos Pixies
Lovering afirmó que la banda, luego de casi 30 años de carrera y un catálogo que varios envidiarían a pesar de sus escasos discos, todavía tiene cosas para demostrar. Y sus EPs, al igual que este próximo disco, responden a eso.

“Venimos tocando en vivo hace mucho tiempo y estábamos conformes con eso. Pero pensábamos que todavía somos una banda viable. Por eso quisimos hacer esto”, sostuvo.
Los temas que conforman Indie Cindy tuvieron que superar las presiones de la propia banda, que tenía claro que tenía un legado que defender. “Sabíamos que cualquier cosa que hagamos tenía que ser buena y a la vez que nos dejara contentos”, dijo el baterista.

Para introducirle elementos nuevos a la composición, la banda le dio la bienvenida a nuevos sonidos. “Tenemos sintetizadores y pedales nuevos. Yo uso además percusiones ¡y compré un cencerro!”, contó.

Sin embargo, los críticos no han sido muy amables con estas nuevas composiciones. Y eso es algo que la banda, si bien entiende, afirma que es algo natural. “Mucha gente dice que los EPs no suenan como los viejos Pixies. Mi única respuesta a esto es que el EP1 no suena como Come on Pilgrim. Surfer Rosa no suena como Trompe le Monde. Eso es lo que Pixies es: nunca se sabe lo que pasará después. Es una progresión de lo que somos ahora”.

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