ver más

El subsecretario de Transporte y Obras Públicas, Pablo Genta, se dio vuelta al escuchar una voz que le sonaba familiar. Hizo un gesto de sorpresa y curiosidad. Miró a uno de los comensales que lo acompañaba en la mesa del ballroom del hotel Radisson, y preguntó: “¿quién es aquel?”. “El Ronco López” (entrenador de fútbol y empleado de La Española), le respondieron. Genta sonrió.

Era miércoles a la noche y en el primer piso del hotel cinco estrellas de la plaza Independencia se reunían figuras del gobierno con figuras de diversos ámbitos, convocados por el militante de izquierda Walter “Cacho” Laureiro, quien eligió compartir una cena para celebrar la salida al aire de su programa radial “Uruguay, Palabras + Palabras -”. A esa hora hablaba el vicecanciller Luis Porto. Micrófono en mano, el principal (y único orador) de la noche disertaba sobre la estrategia y los desafíos de la inserción internacional del país. Porto enseñaba gráficas en un power point, pero la mayoría pensaba en la pechuga de pollo que estaba por salir. “Ya se, ¿tienen hambre? Enseguida termino”, dijo el dos de Cancillería en medio del murmullo.

En la sala había 22 mesas ocupadas por personajes de lo más variopinto. A pocos metros del ministro Roberto Kreimerman (Industria) y de la embajadora de Estados Unidos, Julissa Reynoso, metían tenedor al plato de entrada (lasaña de berenjenas) empresarios, periodistas, dirigentes sindicales, figuras del fútbol, personajes mediáticos y amigos personales del anfitrión. Había presidentes de entes (AFE, OSE, por ejemplo), subsecretarios de ministerios (Vivienda, entre otros), y asesores del presidente José Mujica, como el economista Pedro Buonomo y Julio Baráibar. Estaba el comunicador mediático Jorge Lenoble, la presidenta del Frente Amplio, Mónica Xavier, y el dirigente de la construcción Óscar Andrade.

Estaba previsto que Mujica fuera el orador central, pero finalmente faltó con aviso. “No viene, está caliente, caliente (enojado)”, le dijeron a Laureiro cuando se hizo la hora y Mujica no llegaba. Puertas afuera de la sala, Gustavo Torena, que encarna el personaje “Pato Celeste” (autodefinido como mascota de la selección uruguaya de fútbol), ofrecía una rueda de prensa por motivo de la polémica entrega de una medalla por haber acompañado a la sub 20 en el mundial de Turquía.

Mientras tanto, Porto seguía hablando, pero la mayoría no lo seguía. Intentó exponer un razonamiento referido a las alianzas de países poderosos en el mundo ante la nueva coyuntura económica. Dijo que se venían momentos de incertidumbre, en los cuales se deberá llegar a una adaptación o a un conflicto mundial.

El anfitrión se paseaba por las mesas y mostraba interés porque no faltara nada a los invitados. Laureiro dice tener más de 40 décadas de militancia política con los más pobres. Sus primeros pasos en la actividad fue dentro del Partido Nacional, de donde se fue a la coalición de izquierdas Frente Amplio junto al exvicepresidente Rodolfo Nin Novoa, con la agrupación “Corriente 78”. En las últimas elecciones acompañó a Danilo Astori, y fue aliado del Frente Líber Seregni hasta que se alejó hace unos meses. Hoy está “cerca” del Espacio 90 (socialista). En la interna de 2009 organizó el viaje para que casi 6.000 uruguayos vengan a votar por Astori, quien luego perdió la candidatura del FA con José Mujica. Para lograrlo gestionó pasajes a “muy bajo costo” con el empresario argentino Juan Carlos López Mena, según reveló en un reportaje con la revista Caras y Caretas.

La velada cerró con un postre de chocolate y un espectáculo de tango a cargo de Nelson Pino, su orquesta y una pareja de baile.

El subsecretario de Transporte y Obras Públicas, Pablo Genta, se dio vuelta al escuchar una voz que le sonaba familiar. Hizo un gesto de sorpresa y curiosidad. Miró a uno de los comensales que lo acompañaba en la mesa del ballroom del hotel Radisson, y preguntó: “¿quién es aquel?”. “El Ronco López” (entrenador de fútbol y empleado de La Española), le respondieron. Genta sonrió.

Era miércoles a la noche y en el primer piso del hotel cinco estrellas de la plaza Independencia se reunían figuras del gobierno con figuras de diversos ámbitos, convocados por el militante de izquierda Walter “Cacho” Laureiro, quien eligió compartir una cena para celebrar la salida al aire de su programa radial “Uruguay, Palabras + Palabras -”. A esa hora hablaba el vicecanciller Luis Porto. Micrófono en mano, el principal (y único orador) de la noche disertaba sobre la estrategia y los desafíos de la inserción internacional del país. Porto enseñaba gráficas en un power point, pero la mayoría pensaba en la pechuga de pollo que estaba por salir. “Ya se, ¿tienen hambre? Enseguida termino”, comentó el dos de Cancillería.

En la sala había 22 mesas ocupadas por personajes de lo más variopinto. A pocos metros del ministro Roberto Kreimerman (Industria) y de la embajadora de Estados Unidos, Julissa Reynoso, metían tenedor al plato de entrada (lasaña de berenjenas) empresarios, periodistas, dirigentes sindicales, figuras del fútbol, personajes mediáticos y amigos personales del anfitrión. Había presidentes de entre (AFE, OSE, por ejemplo), subsecretarios de ministerios (Vivienda, entre otros), y asesores del presidente José Mujica, como el economista Pedro Buonomo y Julio Baráibar. Estaba el comunicador mediático Jorge Lenoble, la presidenta del Frente Amplio, Mónica Xavier, y el dirigente de la construcción Óscar Andrade.

Estaba previsto que Mujica fuera el orador central, pero finalmente faltó con aviso. “No viene, está caliente, caliente (enojado)”, le dijeron a Laureiro cuando se hizo la hora y Mujica no llegaba. Puertas afuera de la sala, Gustavo Torena, que encarna el personaje “Pato Celeste” (autodefinido como mascota de la selección uruguaya de fútbol), ofrecía una rueda de prensa por motivo de la polémica entrega de una medalla por haber acompañado a la sub 20 en el mundial de Turquía.

Mientras tanto, Porto seguía hablando, pero la mayoría no lo seguía. Intentó exponer un razonamiento referido a las alianzas de países poderosos en el mundo ante la nueva coyuntura económica. Dijo que se venían momentos de incertidumbre, en los cuales se deberá llegar a una adaptación o a un conflicto mundial.

El anfitrión se paseaba por las mesas y mostraba interés porque no faltara nada a los invitados. Laureiro dice tener más de 40 décadas de militancia política con los más pobres. Sus primeros pasos en la actividad fue dentro del Partido Nacional, de donde se fue a la coalición de izquierdas Frente Amplio junto al exvicepresidente Rodolfo Nin Novoa, con la agrupación “Corriente 78”. En las últimas elecciones acompañó a Danilo Astori, y fue aliado del Frente Líber Seregni hasta que se alejó hace unos meses. Hoy está “cerca” del Espacio 90 (socialista). En la interna de 2009 organizó el viaje para que casi 6.000 uruguayos vengan a votar por Astori, quien luego perdió la candidatura del FA con José Mujica. Para lograrlo gestionó pasajes a “muy bajo costo” con el empresario argentino Juan Carlos López Mena, según reveló en un reportaje con la revista Caras y Caretas.

La velada cerró con un postre de chocolate y un espectáculo de tango a cargo de Nelson Pino, su orquesta y una pareja de baile.

Seguí leyendo