Emprendedora cultural, cineasta y productora. Vivió los últimos 32 de sus 39 años de edad en Brasil y ahora vuelve a mirar a Montevideo para la realización de un proyecto muy ambicioso: la adaptación al cine de un libro propio que piensa tener listo el año que viene.
Yael Steiner debió volver a menudo a Uruguay a partir de que se encargó de la co-realización de la exposición del escultor Pablo Atchugarry, que se realizará en San Pablo desde el 24 de julio hasta el 25 de setiembre. Esta actividad es organizada junto a la Fundación Pablo Atchugarry y el instituto Víctor Brecheret. Desde entonces comenzó a tender un puente cultural entre Brasil y su Montevideo natal.
“Regreso a mis raíces para promover la cultura uruguaya y también para transmitir y compartir mis experiencias en Brasil”, dice Steiner.
A los 17 años, como estudiante en la Facultad de Comunicación y Marketing en San Pablo (FAAP), ingresó al mundo de la publicidad y cinco años después estaba rodeada de cineastas y productores, y participaba de la producción de filmes publicitarios.
Realizó campañas para LVMH, Accor Brasil, Schwepps con Carlinhos Brown para Vinizius/Young and Rubican España y para Coca Cola en la Copa del Mundo de Alemania 2006. Llegó a ser designada como gerente de cuentas y participó de la fusión entre las empresas Brahma y Antártica.
En 2001, fundó la productora Yael Steiner Marketing Cultural, una compañía que tiene por objetivo planificar, organizar y fomentar diversos proyectos y emprendimientos a nivel cultural. Entre sus proyectos, figuran en su primera etapa en dicha compañía, el largometraje llamado “El año en que mis padres se fueron de vacaciones”, La Convivencia y La música sin fronteras.
En 2007 y hasta el 2013, asume como superintendente del Centro Cultural Judaico, entidad gratuita que se rige de acuerdo a la cartelera cultural de la ciudad. Realiza la presentación de proyectos y programación para cine, teatro, literatura para niños y adultos y música. “Fueron siete años muy intensos e interesantes porque yo regresé también a mis valores esenciales judaicos”, indicó Steiner, quien entre los proyectos que desarrolló, se cuentan algunas ediciones de espectáculos audiovisuales Israelíes, el proyecto Los violines -con Caetano Veloso-, Claraboya -con Morena Nascimento- y el Centro de Artes Escénicas -con Lee Taylor-.
Entre los trabajos más importantes en esa etapa, estuvo la presentación del disco NEGO –setiembre 2009– con Carlos Renno, Jaques Morelenbaum, Seu Jorge, Brown, Maria Rita y Gal Costa y otros, quienes interpretan varios clásicos de la música estadounidense.
Además, se destaca principalmente la presentación del trabajo “Retrospectiva Roman Polanski”, con la presencia del director polaco, con la Sociedad de Servicios de Comercio de San Pablo.
La actividad consistía en la presentación durante una semana de diversos trabajos de la trayectoria de Polanski, con su presencia, en una sala y ante 800 jóvenes. Allí, el cineasta se dirigía a los presentes con comentarios sobre sus cortos, mientras también recibía preguntas. Sobre el polaco, Steiner dijo que “Me pareció todo un señor. Una persona espectacular. Fue gentil, generoso y amable”.
Libro y película
En una segunda etapa, y a fines del 2013, retornó a su productora Yael Steiner Marketing Cultural, sintiendo que ese era su lugar, el que a través de la cultura, identidad y sentido de pertenencia, le permiten poner en marcha el Laboratorio de Experiencias Reales (LER), un proyecto que carácter cultural que trabaja además en el área de la curaduría.
Entre sus proyectos, está la presentación de un libro de su autoría para 2015 (en español y portugués) y de la película basada en ese libro, prevista para 2017. Se trata de El mundo que no se puede ver - Jacob y el Talit volador: “Es una historia juvenil (a partir de los 11 años), una aventura que cuenta una historia de superación, generosidad y conexión. Es sobre cómo crear tus transportes imaginarios, los cuales van por distintos lugares y extremos del mundo”. Steiner dice que todo nace a partir de una casa en Montevideo y del fallecimiento de su abuelo Jacobo.
En el libro “se desarrolla también el tema de las ausencias para los niños, y de aquello que no se puede ver”, explicó Steiner, quien agregó que “son varios los mensajes que buscará transmitir el libro y la película, justo hoy en un mundo donde los niños empiezan a ser adultos desde pequeños. Entonces, es buscar dignificar un poco las infancias, las aventuras y ese lado mágico de pertenecer y de superar sus diferencias”, dice la cineasta.
Para la película, en 2015 comienza la pre-producción, y ya se sabe que la música será del artista Jorge Drexler, y que tendría dos directores (uno uruguayo y otro brasilero).
Además, actualmente, el mexicano Alfonso Cuarón –ganador este año del Óscar por mejor director por la película Gravedad–, tiene el guión, por lo que no se descarta su presencia en este proyecto. La producción será uruguayo-brasileño-estadounidense.
También para 2015, Steiner tiene planeado llevar al cine (documental), junto con el director de cine uruguayo residente en Brasil, César Charlone, un libro de la escritora venezolana Leila Macor, titulado “Lamentablemente estamos bien”.
Además será madrina, en enero próximo en Punta del Este, del Time for Woman, un encuentro con 50 mujeres destacadas en sus áreas. “La vida es muy cíclica, y otra vez me trajo a casa”, concluyó, con mezcla de nostalgia y emoción.
Perfil
Nombre: Yael Steiner
Fecha nacimiento: 26/09/1974
Ciudad: Montevideo
Edad: 39 años
Hermanos: No
Estado civil: Casada
Hijos: Tres
Luana (12), Gabriel (10) y Maya (4)
Residencia: San Pablo-Brasil
Cargo: Productora, cineasta y emprendedora cultural
Año de inicio en el cine: 1996
con Roman Polanski
Steiner cuenta que cuando le fue a pagar a Roman Polanski por su trabajo, el no quiso cobrar. “Me dijo que era él quien tenía que pagarme a mí por la experiencia”, comentó. Polanski siguió rechazando la cifra –seis mil euros–, pero Steiner le explicó que no podía quedarse con ese importe. Entonces, Polanski pidió ir de compras a un shopping. Finalmente adquirió diversos artículos, y culminó realizando algunas donaciones. “Era toda una sorpresa para la gente que lo veía comprando en el shopping, como un cliente más”, contó.