Julio, salgo 6.30 y llego 7.15. Por favor correr las vaquillonas”, dice el mensaje de texto, que puede verse en un folleto de Servicios Aéreos del Sur (SAS), y es la manera en que el propietario del campo le avisa a su capataz que va a aterrizar en el césped de su estancia con un pequeño avión privado que alquiló a la empresa local para hacer una rápida visita.
Una empresa que levanta vuelo con base en Melilla
La compañía de taxi aéreo SAS compró más aviones y aspira a liderar el mercado