La 10a Gala Angus en Punta del Este realmente fue un marco magnífico para poder exhibir la genética de punta, como dijo el rematador Gerardo Zambrano, “las hembras que nadie quiere vender”. Y así fue, un conjunto de hembras realmente superlativas que cambiaron de mano muy ágilmente a valores más que satisfactorios. Buenos para los que vendieron, pero también buenos para los que compraron, ya que, en no pocos casos, se trataba de vacas nuevas con una cría al pie y además preñadas.
Una gala engalanada
Columna de opinión en El Observador Agropecuario