Una historia de tacones no tan lejanos
Bajo la dirección Manuel González Gil, vuelve a El Galpón Montevideanas, una exitosa obra sobre mujeres eternas
Como una especie de premio consuelo, siempre se dijo que detrás de grandes hombres había grandes mujeres. Montevideanas, sin embargo, presenta a cinco damas bien distintas entre sí, que son mucho más que un accesorio en la historia, quienes en medio de prejuicios y un machismo impregnado en todos lados, se animan a desafiar a las convenciones que las oprimen y a pelear por sus derechos. Claro que antes deberán inspeccionar por la máxima délfica de conocerse a si mismas y aceptarse tal como son, sin morir en el intento.
Esta obra, que pudo verse en la cartelera uruguaya entre el 2003 y el 2005 vuelve a las tablas de la sala Campodónico del teatro El Galpón todos los martes a las 19.30 horas.
La puesta del libro de Daniel Botti y Manuel González Gil con dirección de este último, y con asesoramiento histórico de Yvette Trochón, gira en torno a mujeres que, lejos de reunirse para hablar de sus maridos, la cocina y la moda, hablan de su patria, de sus derechos y de la constante discriminación.
La obra constituye un gran ejemplo de cómo se puede construir desde la diferencia, con la empatía y la tolerancia como principales instrumentos y abarca diversos episodios históricos del siglo XX. Así se inicia en 1909, en medio del movimiento anarquista, mientras las mujeres se disponen a conseguir el sufragio. Luego sigue por el nunca superado triunfo uruguayo en Maracaná, los asesinatos de Gutierrez Ruiz y Michelini y finalmente arriba a 1986 cuando se discute la aprobación de la ley de caducidad.
Montevideanas también trata de amor y la amistad sin condiciones, combustibles de pequeños milagros como el abrazo entre la esposa de un anarquista y la de un militar, o el ofrecimiento de Amalia, un personaje materialista y superficial, de sus preciadas servilletas inglesas para que puedan ser utilizados como pañuelos.
Las “inmortales” montevideanas, logran mágicamente superar el paso del tiempo sin que la vejez las afecte ni las alcance. Logran proyectar sus experiencias e historias a lo largo de todo un siglo que las recibió dependientes, dominadas y subestimadas y las despidió en pleno vuelo hacia su consolidación y libertad.
El retorno de la obra a la cartelera uruguaya es un homenaje del teatro El Galpón a la actriz María Azambuya, fallecida en febrero de este año, y que formó parte del elenco original. Sin ser por su ausencia, y por la de Gisella Marsiglia, el elenco es el mismo que se vió hace unos años.