Con su mano derecha y un pañuelo de seda bordó se secaba la transpiración. Venía de bailar entre vedettes y tambores por la platea del Teatro de Verano. En la mano izquierda aferraba la copa que su comparsa, Sarabanda, recibió por el vicecampeonato en el Concurso de Carnaval. Tras casi ocho décadas golpeando lonjas, las manos curtidas son de César Pintos, distinguido como Figura de Oro del Carnaval, premio reservado para un puñado de artistas.
Una lata de aceite y una barrica de yerba, los primeros tambores de la Figura de Oro
César Pintos, creador de Sarabanda, uno de los últimos patriarcas del candombe y distinguido con el máximo lauro individual en el Concurso de Carnaval, recordó cómo comenzó su romance con el tambor