Una solución en la nube para la gestión de obras en construcción
Tras perder su trabajo, Virginia García Morales aprovechó sus conocimientos sobre cloud computing para crear la empresa Alinea. Mejoró su calidad de vida trabajando desde su hogar y con libertad de horarios
Luego de 21 años a cargo del área de Sistemas de la Embajada de Estados Unidos y tras una reducción de personal, Virginia García Morales (48) decidió que era tiempo de comenzar a trabajar de forma independiente. “Estaba en una etapa de mi vida en la que quería emprender y ser mi propia jefa”, contó a Café & Negocios Emprendedores.
Según García Morales, lo interesante de su antiguo empleo era el desafío de trabajar y pertenecer a una gran organización, que le implicaba estar actualizada a nivel tecnológico y tener ordenados sus horarios para cumplir con los lineamientos. En ese momento de su vida, dijo, era lo que necesitaba. Pero la situación cambió: ahora puede tener otro tipo de independencia y más tiempo de trabajo. A eso se sumó un interés por generar un proyecto propio.
“Me gusta mucho la idea de trabajar desde casa, de dar atención al cliente personalizada, pero sin estar en un lugar físico concreto. Quiero trabajar en esta modalidad y a futuro incorporar otras personas que se encuentren en esa misma situación y que saben atender al público de muy buena manera. Quizás cada uno manejándose en sus propios horarios, para darle oportunidades a personas que están en esta etapa de la vida de seguir trabajando y siendo productivos”, indicó García Morales.
Construyendo el proyecto
Formalmente García Morales comenzó con su emprendmiento Alinea en febrero de este año, pero trabajaba en la idea desde hace un año atrás.
Alinea es una empresa que se dedica a incursionar en el software como servicio en el mercado de la construcción.
“Durante los años que trabajé en la embajada me dedicaba además del área de seguridad, a implementar soluciones, a dar servicio a los empleados de la organización. En mi emprendimiento quería mantener ese mismo tipo de trabajo, replicando el servicio para muchas pequeñas organizaciones”, explicó García Morales.
La tecnología, que antes no permitía dar soluciones económicas a pequeñas y medianas empresas, ahora con el cloud computing (tecnología en la nube), habilita a dar servicios sin hacer inversiones, explicó la emprendedora. “Da acceso a las empresas de menor porte a soluciones de informática que antes no existían”, indicó.
Como el mercado es muy grande para brindar ese tipo de servicios, García Morales decidió enfocarse, para comenzar, en un mercado en particular que tiene una gran demanda: la construcción.
Según datos aportados por la emprendedora, se trata de un sector con 10.000 empresas, en el cual el 85% no utiliza ninguna herramienta de gestión de obras más que la planilla de Excel.
García Morales apuntó que utlizar Excel como solución no permite ver a las empresas si se está trabajando acorde al presupuesto proyectado y conocer si se está perdiendo dinero durante el proceso de la obra. “Excel no está hecho para todo ese tipo de información, no tienen una manera de llevar un cronograma, es muy complejo agregar todos los costos, gastos y mano de obra y además conocer en tiempo real en qué rubro se está produciendo el desvío”, explicó.
Para la emprendedora, la idea fundamental pasa por que en general “no es necesario trabajar más sino trabajar mejor” y poder contar con información para tomar decisiones que no hagan perder dinero. “Muchas veces esa información la tienen cuando ya no pueden tomar medidas para reparar los desvíos. La solución de Alinea, con un costo muy bajo, permite tener toda esa información en el momento”, indicó.
Alinea es representante de la empresa española BrickControl.com, y aporta una solución en la que se contrata un servicio por mes, que se paga por uso. “No tenés que comprar una aplicación ni contratar personal especializado para instalarlo. Se utiliza igual que un webmail, con un usuario y contraseña que permite acceder a la base de datos e información de la obra desde cualquier lugar donde se esté”, indicó García Morales.
A bajo costo
El precio de la solución está definido por mes y por usuario y se paga únicamente durante el tiempo que es utilizado. No es necesario comprar una aplicación: se paga el servicio que va desde los US$ 25 a los US$ 64 por usuario por mes, de acuerdo a la cantidad de tareas que tiene disponible la aplicación.
A lo largo de un proyecto, explicó la emprendedora, es probable que se necesiten distintas cantidades de usuarios. Al principio es usual contratar solo uno para hacer la parte de presupuestos, pero a medida que se va gestionando la obra, quizás hagan falta dos o tres. Si se solicita más de un usuario, los precios disminuyen y van desde los US$ 12 a los US$ 38.
Para la emprendedora, se trata de un costo que es “muy fácil” incluir en el proyecto, ya que no tiene impacto en el presupuesto que puede alcanzar una obra.