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Ariel Acevedo, uno de los dos enfermeros procesados con prisión por el homicidio de pacientes, “se desempeñó entre los años 1985 a 1990 como policía en Cayma (Cuerpo de Abastecimiento y Mantenimiento Automotriz del Ministerio del Interior) y desde 1990 a 1995 en inteligencia”, destacó el fiscal Gilberto Rodríguez en la acusación fiscal que presentó ayer a la jueza Dolores Sánchez.

Tras su confesión inicial, en la que reconoció haberle inyectado 20 centrímetros cúbicos de aire a 10 víctimas, y luego de que se conocieran los informes forenses, que concluyeron que los pacientes murieron de forma natural, Acevedo se retractó ante la jueza y defendió su inocencia.

Sin embargo, el fiscal no le creyó. “Acevedo se desempeñó entre los años 1985 a 1990 como policía en Cayma y desde 1990 a 1995 en Inteligencia; por lo que sumado ello a su perfil psicológico, no parece creíble que hubiera simplemente escogido fotografías para su reconocimiento al azar, o que se sintiera presionado por el juzgado o la policía –donde había ya confesado sin tener designada aún a la Dra. Massiotti- ya que no se trataba de una persona ajena a las resultas de una investigación, en especial habiendo participado desde la propia función policial. Por ello resulta inverosímil de creer que dijera a su abogada ‘te das cuenta de lo que estoy haciendo’”, destaca el fiscal en la acusación que presentó ayer a la jueza.

Rodríguez solicitó una pena de 13 años para Acevedo, quien esperará la resolución de la jueza en cárcel departamental Juan Soler, de San José.
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