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Casi un tercio de las empresas del mundo son propiedad o están gestionadas por mujeres, según un nuevo estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Ese número es apenas algo para celebrar, pero hay tres países que parecen ser ejemplares en este sentido: Jamaica, Colombia y Santa Lucía.

Ningún país iguala a Jamaica, donde casi el 60% de los directivos son mujeres, según la OIT. Colombia, el país con el segundo mayor porcentaje de jefas, tiene 53% de mujeres al mando.

En Santa Lucía, tercero en la lista de 106 países para los que la OIT ha encontrado datos, el porcentaje de jefas es 52.3%.

Más allá de esos tres, está Filipinas, donde poco menos de 48% de los directivos son mujeres; Panamá, donde algo más del 47% son mujeres; y Bielorrusia, donde la cifra de 46%. Uruguay ocupa el puesto 11 del ranking con un porcentaje de mujeres jeafas de 43,9%. En Estados Unidos, que es el número 15 de la lista, alrededor del 43% de los gerentes son mujeres.

En el fondo de la lista se encuentran Yemen (4,9%), Pakistán ( 3%) y Argelia (2,1%). El resto de los últimos diez puestos está ocupado por países de la zona de Medio Oriente y el Norte de África.

Algo de esto debe ser visto como una noticia alentadora. Las mujeres, después de todo, tienen ahora un porcentaje mucho mayor de puestos de trabajo a nivel mundial (aproximadamente el 40%). Representan aproximadamente un cuarto de todos los empleadores de todo el mundo, cuando no se cuenta Medio Oriente y África del Norte, donde representan solo alrededor del 6%. Y el número de mujeres directivas se ha disparado: en casi el 80% de los países, la proporción de mujeres en puestos directivos ha crecido desde 2000, y en 23 países el aumento fue de 7% o más.

Pero, como Deborah France-Massin, directora de la OIT, dice en el informe, "hay un largo camino por recorrer antes de que logremos la igualdad de género en el trabajo, sobre todo cuando se trata de puestos de alta dirección".

Aunque las mujeres tienen hoy más probabilidades que nunca de poseer o administrar un negocio, siguen siendo muy poco probable que mantengan una posición de poder en cualquiera de las compañías más grandes del mundo. Menos del 5% de los propietarios o directores de las "grandes empresas" del mundo son mujeres. El informe hace poco para endulzar esta deficiencia social: "Cuanto más grande es la empresa, menos probable que la cabeza sea una mujer", dice.

Una tendencia preocupante similar parece surgir cuando se mira en la equidad de género entre los miembros de juntas directivas en el mundo. Un estudio reciente de la ONG Catalyst encontró que incluso entre los países más desarrollados, las mujeres siguen siendo muy poco representadas en los consejos de administración de las grandes corporaciones. En todos los casos -salvo Noruega- menos del 30% de los cargos en juntas directivas están ocupados por mujeres. En Estados Unidos, menos del 20% de los cargos de las juntas están ocupados por mujeres.
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