Colombia, Haití y Argentina son los países latinoamericanos más vulnerables al lavado de dinero a través de instituciones financieras no bancarias, mientras que Chile y Uruguay son los que menos problemas tienen, según una consultora mexicana.
Colombia, Haití y Argentina son los países latinoamericanos más vulnerables al lavado de dinero a través de instituciones financieras no bancarias, mientras que Chile y Uruguay son los que menos problemas tienen, según una consultora mexicana.
Estos datos están basados en cálculos del Foro Económico Mundial (WEF, en inglés), que además señalan que México comparte el séptimo lugar, junto con Bolivia y Jamaica, en cuanto a los países más afectados por el lavado de dinero a través del sector no bancario en la región.
Según datos de la ONU, el monto de dinero ilícito que se lava anualmente en el globo representa entre un dos y un cinco por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) mundial.
Pero todavía persisten, aunque perfeccionadas, modalidades antiguas como el traspaso de efectivo a través del sistema financiero informal, la compra de ganancias en los casinos y el llamado "mercado negro" de la moneda, mediante el cual los encargados de blanquear el capital "cambian" dinero a otra moneda con un "premio".
La situación, aunque inyecta dinero al mercado, se torna en un círculo vicioso que "frena el desarrollo y se transforma en un mal social", afirmó Torres.
"Las transacciones electrónicas han facilitado el comercio, las finanzas y las grandes inversiones y proporcionan mayor agilidad al desarrollo de los negocios internacionales". Pero "estos medios han sido frecuentemente utilizados para mover fondos de procedencia ilícita", añade.
(EFE)