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El gobierno apelará a la extensión de los beneficios arancelarios a insumos industriales que el país importa, como una de las acciones estratégicas a desarrollar este año para aliviar los efectos negativos de la crisis internacional.

La posibilidad surgió en la pasada cumbre del Mercosur, celebrada en Montevideo en diciembre. Allí se acordó ampliar en 100 productos la lista de excepciones al Arancel Externo Común (AEC) para cada uno de los países del bloque. La medida surgió a instancias de Brasil y Argentina en el marco de la ofensiva proteccionista que desarrollan ambos gobiernos. En un principio esa herramienta no sería utilizada por Uruguay, según se aseguró en ese momento.

Sin embargo, las autoridades ven ahora en ese mecanismo una oportunidad para mejorar la competitividad del país mediante el abaratamiento de algunos insumos que importa la industria local.

El Arancel Externo impone tributos por entre 0% y 35%.



“Uruguay debe leer su matriz arancelaria primero, y a raíz de esta nueva posibilidad de ampliar la lista de excepciones, puede aumentar el número de insumos clave para el proceso industrial del país que están excluidos del Arancel Externo”, manifestó a El Observador Sebastián Torres, director nacional de Industria.

“Este es uno de los temas estratégicos para analizar este año, lo que realizaremos entre el gobierno y los empresarios”, explicó el jerarca.

La actual lista de excepciones al AEC de Uruguay alcanza a 255 productos, que podrán ampliarse hasta en 100 más, para lo cual se debe contar con la aprobación del resto de los socios del Mercosur.

El AEC establece la clasificación de los productos y los impuestos que paga cada uno para ingresar al bloque, pero están exceptuados un conjunto de bienes “sensibles” cuyo número varía en sentido inverso al tamaño de la economía de los socios.

Brasil y Argentina disponen de unos 90 productos por fuera del AEC cada uno, pero pretenden extender ese beneficio a 100 más aunque con un propósito inverso al de Uruguay. Como parte de sus respectivas políticas de defensa de la industria aumentarán los aranceles de mercaderías que compitan con la producción local.

Medidas
Por otra parte, el gobierno apuesta a atender las necesidades de los sectores afectados por la crisis.
En ese sentido, este mes se analizarán en el gabinete productivo las acciones que se llevarán adelante para apoyar a las industrias en problemas.
“Son sectores que muestran problemas estructurales,que arrastran complicaciones desde las crisis de 2002, de la internacional de 2008 y 2009 y que suman las actuales dificultades”, explicó Torres.

Las industrias indentificadas para respaldar son: calzado, marroquinería y pesca. Otra rama de actividad sensible, como es el caso de la vestimenta, no será alcanzada por las
medidas, ya que dispone de una ley especial que incluyó un subsidio por US$ 27 millones.
Las medidas a implementar se analizarán con una “lógica por sectores y de transversalidad”,dijo el director de Industrias.
Los apoyos que se le brindarán a esos sectores “requieren un análisis previo respecto a la evolución del número de obreros, el Índice de Volumen Físico del sector y las exportaciones”, explicó.
Torres fue enfático al afirmar que los beneficios que reciban las industrias en problemas deben traducirse “en contrapartidas”, lo que definió como un “salto cualitativo” de las políticas industriales que se aplicaron hasta el momento en el país. “Si una industria es intensiva en mano de obra y recibe apoyos del Estado, se le pedirá a cambio que mantenga la plantilla de personal”, mencionó Torres a manera de ejemplo.

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