Uruguay vulnerable ante crisis europea y guerra de monedas
La chance de que Grecia abandone el Euro y que Brasil apele a defender su competitividad a costa del combate a la inflación pueden provocar problemas a la economía uruguaya en el corto plazo
El futuro no es para nada auspicioso. Un inminente abandono del euro por parte de Grecia desestabilizará el mercado mundial, mientras que Uruguay se verá arrastrado a una guerra de divisas de la mano de Brasil, que apronta sus armas para defender su competitividad frente a los países desarrollados y el resto de los emergentes. El riesgo del proteccionismo vuelve a estar presente, y las consecuencias para la economía uruguaya –y el mundo– de esta nueva crisis pueden ser incluso peores que la registrada tras la caída de Lehman Brothers.
Gabriel Oddone, socio de la consultora CPA Ferrere, y Michele Santo, consultor independiente, dieron cuenta de los riesgos externos que enfrenta la economía uruguaya en el corto y mediano plazo, durante la conferencia organizada por la Asociación de Promotores Privados de la Construcción (Appcu), bajo el título “¿Cómo está preparado Uruguay para un choque externo significativo?”.
El segundo evento tiene un protagonista mucho más cercano.
Brasil realizó la semana pasada un sorpresivo recorte de la tasa de referencia de medio punto, a 12%, en lo que ambos expertos interpretan como “un viraje en las prioridades de política en Brasil”, que prioriza la defensa de la competitividad respecto al combate inflacionario.
Tanto la crisis europea como la nueva política en Brasil estimularán una apreciación del billete verde. “Un evento como el que estamos anunciando generará alteraciones dramáticas en los planes de negocio. Hay por delante un escenario de depreciación de la moneda en los próximos meses y toda la ecuación deberá ser revisada”, enfatizó Oddone.
A nivel local, el crecimiento económico, la flexibilidad en el tipo de cambio y el manejo de la deuda pública permiten limitar el impacto de los shock externos previstos para este año, según el experto.
De hecho, ni en el supuesto de una crisis más profunda y persistente de lo registrado en los meses siguientes a la caída de Lehman Brothers, la economía uruguaya registraría una caída del Producto Bruto Interno (PBI).
Las proyecciones de crecimiento se desaceleraran de 6,8% a 5,6% para este año y de 4,9% a 3% para 2012. Sin embargo, Oddone sostuvo que “no hay una crisis por delante”, al menos en los próximos dos años, pero agregó: “Tengo mis dudas respecto al futuro, por la profundidad del evento”.
De todas maneras, el país no está exento de vulnerabilidades. Uruguay posee “mayor rigidez fiscal” que a fines de la década de 1990, lo que reduce “el margen de acción” a las autoridades, principalmente a partir de la aplicación del programa de gobierno del Frente Amplio, desde 2005.
De tratarse de un shock externo transitorio, el costo fiscal adicional a enfrentar será equivalente a 2% del PBI entre 2012 y 2014, según los cálculos de CPA Ferrere. Sin embargo, si la crisis se prolonga, el impacto alcanzará a 3,8% del PBI. Para Oddone, no se trata de una cifra “grave” pero “deja una necesidad de revisión importante para la próxima administración”. Hoy el déficit fiscal asciende a 1,3% del PBI.
Por otra parte, señaló, el nivel de competitividad a través del tipo de cambio real alcanza “niveles incómodos”, debido a que la moneda uruguaya acompaña a la brasileña, que es una de las más apreciadas del mundo.
En el escenario anterior, la consultora proyectaba un tipo de cambio a $ 18,17 al cierre de este año y a $ 18,31 en 2012. Ante una crisis transitoria, el dólar se ubicará a $ 18,4 a fines de este año y escalará a $ 18,53 durante el próximo. Sin embargo, ante un shock persistente, CPA espera que el dólar alcance este año los $ 20,81 y se modere a
$ 18,9 para fines de 2012.