No quedarse atrás de otras regiones del mundo en la explotación de las oportunidades económicas que implica el ciberespacio y de los desafíos de la seguridad cibernética. Eso es lo que debe hacer Latinoamérica, según la edición 2016 del Informe de Ciberseguridad a cargo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización de Estados Americanos (OEA).
Ante un aumento de la conciencia de que las vulnerabilidades en esta materia tiene “el potencial de frenar la innovación y el avance de la economía basada en internet”, el estudio señala que la cooperación público-privada resulta esencial.