UTE prepara otra salida a bolsa para financiar sus inversiones
Para 2018, planea emisión por US$ 140 millones con asignación para inversor minorista
Los números a UTE le sonríen, pero a la hora de buscar los recursos para cumplir con su plan de inversiones la tarea se hace compleja producto de las restricciones que le fijó el Ministerio de Economía (MEF). Cuando arrancó el actual periodo de gobierno, el MEF marcó un tope de inversión anual de US$ 250 millones –US$ 1.250 millones entre 2016 y 2020–. Eso porque el gobierno apostó a la mejora en los resultados de las empresas públicas para llevar el déficit fiscal a 2,5% del PIB al final de período (hoy está en 3,3%).
Inicialmente, UTE consideraba que su inversión debería llegar a los US$ 2.300 millones. Luego de una negociación, la cartera que tiene su sede en Colonia y Paraguay habilitó a que el ente elevara en unos US$ 440 millones su plan de inversiones, pero con la condición de que no saldría de su caja sino de fuentes alternativas de financiamiento.
De esa cifra, UTE ya logró canalizar unos US$ 140 millones, y ahora se apresta a cerrar su meta con la lanzamiento de un leasing antes de fin de año para la construcción de una nueva línea de alta tensión desde la central Punta del Tigre, y un factible fideicomiso en el transcurso de 2018 por US$ 140 millones para el tendido de otra línea de alta tensión entre los departamentos de Tacuarembó y Salto, revelaron fuentes del ente a El Observador.
Paso a paso
En mayo de este año, el BID, a través de la Corporación Interamericana de Inversiones, aprobó un financiamiento de US$ 56 millones para construir una línea de transmisión eléctrica de 500 kilovatios (kV) de 213 kilómetros entre Melo y Tacuarembó. Con ese dinero, el ente pagará un contrato de arrendamiento anual a un privado que se encargó de la obra y que demandará una inversión global de US$ 80 millones.
Siguiendo este modelo de financiamiento, ahora el ente está ultimando un nuevo leasing para otra línea de alta tensión (500 kV) que deberá construir entre la central de Punta del Tigre y Cardal (Florida). El proyecto busca generar una mayor confiabilidad de la conexión y ampliar la capacidad de transporte de energía eléctrica del nuevo nodo de generación térmica de la central Punta del Tigre. Esta obra incluye la construcción de subestaciones, y su costo rondará los US$ 60 millones. El pliego de la licitación estaba previsto que saliera a mediados de año, pero algunos detalles –como el trazado de la línea por zonas relativamente pobladas de San José– posterga su lanzamiento para fines de este año o principios de 2018.
En tanto, buscando aprovechar la buena respuesta y sinergia que UTE ha logrado con el mercado de valores mediante el lanzamiento de dos fideicomisos para dos parques eólicos y una sociedad anónima en otro, ahora proyecta otra millonaria salida al mercado para 2018.
La "idea primaria" que tiene el ente es estructurar un fideicomiso por unos US$ 140 millones para la línea de transmisión de 500 kV que deberá construir entre Tacuarembó y Salto. El trazado ronda unos 230 kilómetros. El diseño de esta emisión y su estructuración se estima demandará gran parte del próximo año. Todavía no está claro si el instrumento será en dólares o en moneda nacional, aunque sí hay una decisión tomada de ofrecer un tramo de la emisión a inversores minoristas replicando el camino de los parques eólicos
La batalla con el MEF por recambio de postes
Uno de los mayores cuellos de botella que tiene UTE en materia de inversiones es en transmisión. Como consecuencia de las restricciones que le fijó el MEF para el presente quinquenio, la empresa debió relegar el plan anual de recambio de postes del tendido eléctrico porque los recursos de distribución –que estaban disponibles– se destinaron a proyectos más urgentes.
La empresa tiene unos 300 mil postes desperdigados por todo el país en líneas rurales y suburbanas. La recomendación es que deben reemplazarse al menos el 5% al año para tener un servicio óptimo (unos 15 mil postes). Esto demanda una inversión anual de US$ 12 millones. De hecho el año pasado el presidente del ente, Gonzalo Casaravilla, puso sobre la mesa la necesidad que tenía el ente de atender ese problema porque había postes que estaban "viejos" y debían renovarse. "Si no hacemos la renovación, esto de los apagones cuando hay viento, va a ser una constante", advirtió.
UTE ha intentado en más de una oportunidad ante el MEF que le habilite a atender este plan de recambio de postes pero ha obtenido una respuesta negativa, revelaron los informantes. En la empresa estatal preocupa esta restricción porque cada vez que hay un temporal, sectores como la lechería o el arroz deben tolerar dos o tres días sin servicio de energía eléctrica. "Tenemos que buscar la manera de resolver ese problema porque el Ministerio de Economía está muy duro con este tema", reconoció la fuente.