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Los productores vieron esta semana una estabilización en los valores ofrecidos por la exportación y la industria por el trigo de la próxima cosecha. Hay incertidumbre por el episodio de lluvia previsto para las próximas horas que sería de fuerte intensidad en el suroeste del país.

Si bien el grueso de los cultivos ya pasó la fase de floración –en donde puede haber ataque de fusarium– con buenas condiciones climáticas, lluvias de mucha intensidad podrían afectar el peso hectolítrico de los granos. Hasta ahora las condiciones sanitarias de los cultivos es buena con rendimientos que estarían dentro del promedio o levemente por debajo en algunas zonas.

A nivel comercial, los precios sobre US$ 330-US$ 335 por tonelada parecen haber llegado a su tope tomando en cuenta la paridad de importación respecto a los valores del trigo en Estados Unidos. Los precios regionales pueden subir hasta la paridad de precios a los que llegue el cereal estadounidense a Brasil.

Esta semana el gobierno brasileño aumentó en 600.000 toneladas el cupo de trigo que puede entrar de fuera de la región sin pagar el 10% del Arancel Externo Común, destacando la menor oferta doméstica prevista a la que se suma la baja disponibilidad proyectada para Argentina. Según reportó la publicación especializada Monitor Agrícola, esto pondrá un techo a los valores regionales en el corto plazo aunque el potencial bajista a cosecha es limitado.

En cuanto a la soja, las referencias se ubican sobre US$ 440 por tonelada, casi sin oferta de los productores, con la siembra tomando ritmo aunque habrá agricultores que pisarán el acelerador recién después del episodio de lluvias previsto para las próximas horas.

Las cotizaciones en Chicago tienen soporte por la buena demanda por soja estadounidense, lo que es compensado por las buenas perspectivas de cosecha en ese país y en América del Sur.
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