Mientras en su primera administración (2005-2010) limitó el mercado legal de cigarrillos, ahora el presidente Tabaré Vázquez busca atacar el contrabando de tabaco, que según la consultora internacional Ipsos representaba 31,2% del mercado uruguayo del ramo en el primer trimestre de 2014.

Al tiempo que la Asociación de Kioscos del Uruguay admite que colegas venden cigarrillos de marcas sin registro "por debajo del mostrador", Vázquez ordenó a Aduanas, Impositiva, el Ministerio del Interior y el Ministerio de Salud Pública, entre otras instituciones, que intervengan de forma rápida para reducir el comercio ilegal.
más Noticias

Aduanas extremará los controles a través de cinco unidades móviles en diferentes zonas del país y centrará sus esfuerzos en atacar los distribuidores de gran porte por sobre los vendedores callejeros.

"Por recomendación de agencias internacionales cambiamos la estrategia y afrontamos el tema del contrabando con las sedes regionales de vigilancia. Generalmente el cigarro pasa por caminos alternos donde no tenemos puestos fijos entonces tenemos diseñada esa estrategia", dijo a El Observador el gerente de Operación Territorial de Aduanas, Andrés Méndez.

Los equipos tienen áreas definidas y utilizan como centro de operaciones las localidades de Tranqueras (Rivera), Rincón de Valentín (Salto), y las ciudades de Rocha, Dolores y Montevideo.

En lo que va de 2015, fueron incautados cigarrillos por un valor de US$ 140 mil, informó el jerarca.

El modus operandi
Méndez advirtió sobre la dificultad para atacar ese negocio por los distintos modus operandi. "El año pasado detuvimos un camión que venía con leña y después traía un poco de leña y un poco de cigarros. Hemos agarrado camionetas en la costa del río Uruguay en Salto que las cruzan de noche en lanchas, desembarcan en un campo, y se vienen a Montevideo rápido".

El gobierno uruguayo aplicó desde 2005 una serie de medidas antitabaco como la suba del precio y la limitante de la publicidad. Ahora, irán por el contrabando, que es la tercera línea que se utiliza habitualmente en los países que han limitado el consumo de tabaco.

Mientras una caja de 20 cigarrillos cuesta en promedio $85 en el mercado legal, los productos similares de contrabando cuestan $25, según dijo a El Observador el presidente de la Asociación de Kioscos del Uruguay, Claudio Orrego. El comerciante señaló que las marcas más comunes sin registro son 51, Milenio y Eco.

El jefe de Policía de Cerro Largo, Adán Olivera, dijo a El Observador que la mayor parte de cigarrillos de contrabando son de origen paraguayo. "Hay un combate frontal al cigarrillo procedente de paraguay. Hay miles y miles y miles de cartones incautados en estos últimos tiempos", afirmó el jerarca arachan.

Según dijeron a El Observador fuentes oficiales, en el último tiempo también fueron detectados cigarrillos de las mismas marcas pero de origen argentino.

Comisión
El gobierno conformó por decreto una comisión entre distintas instuciones del Estado para ajustar los controles e implementar un protocolo de erradicación. "El presidente dio claras señales de actuar rápidamente porque la venta ilegal de estos productos se percibe en puntos de la ciudad y eso es inadmisible", dijo ayer al finalizar el Consejo de Ministros el titular de Salud Pública, Jorge Basso.

El presidente de la Asociación de Kioskeros del Uruguay señaló que existe interés de la organización que preside en que el gobierno los invite a participar de la proyección de políticas. Además mostró preocupación porque colegas suyos venden de forma clandestina.

"Muchos comerciantes empezaron a traer los cigarros de contrabando y los venden por abajo del mostrador. Esto yo lo vi con mis propios ojos. No lo vi en los barrios perimetrales de la ciudad de Montevideo. Lo vi en el Buceo a cuatro cuadras de la rambla. Es una gran preocupación. En la feria o en cualquier lugar encontras cigarros de contrabando", dijo.
Temas:

Tabaré Vázquez Ministerio del Interior Vázquez contrabando

Seguí leyendo