Vázquez presenta Presupuesto y el Frente prepara el debate
Habrá cuestionamientos internos pero no faltarán votos
El presidente Tabaré Vázquez presentará hoy a la bancada de gobierno el Presupuesto Nacional para el próximo lustro. Se abrirá así un período de debate en la interna del Frente Amplio que se extenderá prácticamente hasta fin de año y que tendrá como escenario el Parlamento. Los distintos sectores de la coalición de izquierda tienen diferentes expectativas ante la propuesta del Poder Ejecutivo de la que aún no saben los alcances.
Para realizar modificaciones los legisladores tendrán como plazo 45 días en cada cámara y aunque la oposición política hará escuchar su voz, con los votos del Frente Amplio alcanza para cambiar, rechazar o aprobar la propuesta presupuestaria.
En este contexto, el Frente Amplio aparece separado en dos frentes internos que flanquean la gestión de Vázquez: uno representado por el ministro de Economía, Danilo Astori (Frente Líber Seregni), y otro cuyas cabezas principales son el senador José Mujica (MPP), el vicepresidente Raúl Sendic (Compromiso Frenteamplista) y el Partido Comunista. Ellos apuntan a empujar la marcha de la economía a través de una fuerte presencia del Estado, reclaman que se cumpla el compromiso de ceder 6% del PIB a la educación, y pretenden una financiación que asegure el funcionamiento del Sistema Nacional de Cuidados. También consideran importante que haya dinero para que el ferrocarril se convierta en un estratégico medio de transporte de cargas, entre otras cosas.
Por su lado, desde el Frente Líber Seregini liderado por Astori ya adelantaron que defenderán toda y cada una de las propuestas que se realicen desde el Poder Ejecutivo. Consideran que en el gobierno de José Mujica (MPP) las empresas del Estado actuaron con una libertad desmedida y que sus intereses no necesariamente estuvieron alineados con las necesidades generales del país. Mencionan el caso de ANTEL Arena y algunas inversiones de ANCAP. El FLS pretende mantener la autonomía de gestión de las empresas pero cuidando que sus proyectos no afecten los objetivos nacionales. En el medio de esas posturas parece ubicarse el Partido Socialista, en donde conviven dos corrientes internas, los renovadores y los removederos también llamados ortodoxos. Los primeros son más "oficialistas" y cuestionan a quienes, desde dentro del Frente Amplio, reclaman cambios en la conducción económica. "En un plazo tan breve, y antes de que el gobierno pueda elevar al Parlamento su propuesta presupuestaria, principal ley en materia económica, ya existe un ruido considerable de críticas, quejas y propuestas desordenadas" que provienen de la izquierda y "generan un sensación de caos y falta de conducción".