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La modificación impositiva para la compra de automóviles cero kilómetro de acuerdo a su cilindrada impactó significativamente en el mercado automotor, que experimentó una fuerte corrección durante el último año.

El 1º de enero de 2011 comenzó a regir el nuevo criterio en la aplicación del Impuesto Específico Interno (Imesi) a vehículos, aprobado por el gobierno en 2010, por el cual, se aumentó la carga a los coches de alta cilindrada y se redujo a los de baja cilindrada, de modo de favorecer la compra de unidades de menor consumo de combustible.

En los segmentos beneficiados por el cambio impositivo se observó que el año pasado las ventas crecieron fuertemente, mientras que en el caso de los vehículos que debieron tributar una mayor carga se constató una caída en las colocaciones.

El mayor aumento en la comercialización de automóviles nuevos se registró en el caso de las unidades con cilindradas menores a 1.000 centímetros cúbicos (cc), que pasaron de 3.339 en 2010 a 7.252 el año pasado. Eso representó una variación positiva de 117%, cuando el crecimiento general fue de 37% para la totalidad del mercado, según datos de la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (ACAU) –que representa a 80% de los importadores– a los que accedió El Observador.

Para la gremial, ese “parece ser el resultado del nuevo régimen de Imesi que entró en vigencia el pasado 1° de enero de 2011”, dijo a El Observador el gerente de ACAU, Ignacio Paz.

Los vehículos de esa categoría experimentaron un recorte de tasa de Imesi de 30% a 20%, lo que determinó una rebaja que en algunos casos alcanzó a US$ 1.300 en el precio final. La anterior tasa de Imesi estaba unificada en 30% para todos los tipos de vehículos nafteros. El nuevo régimen estableció un mecanismo escalonado de porcentajes que redujo el tributo a 20% (hasta 1.000 cc), y lo elevó a 40% para los autos y camionetas de motores de más de 3.000 centímetros cúbicos.

Durante el último año, se comercializaron además 14.135 coches nuevos con motores de 1.000 cc a 1.500 cc, que se beneficiaron de un recorte impositivo de cinco puntos porcentuales (25%). El alza de las ventas en ese segmento fue de 34% respecto al año anterior.

Los de cilindrada de entre 1.500 y 2.000 cc registraron ventas el año pasado por 15.669 unidades, 25% por encima del año anterior. Esos vehículos mantuvieron la carga tributaria de 30%.

En tanto, los automóviles con motores de mayor potencia vieron reducir su demanda 17% para la gama de 2.000 a 3.000 centímetros cúbicos, y 7% para los mayores a 3.000 centímetros cúbicos.

La venta en el primero de los segmentos mencionados fue de 1.043 unidades, mientras que se comercializaron 209 automóviles con motores de más de tres litros.
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