En pleno debate del gobierno sobre cómo enfocar en el futuro las políticas sociales –si continuar brindando ayuda económica o procurar que los beneficiarios se inserten en el mercado laboral formal– el Ministerio del Interior reclama una continuidad de estos planes, en el convencimiento de que sólo con el accionar policial no se logra combatir el delito y el incremento de la violencia.
El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, afirmó ayer que (el problema) no se puede encarar sólo “desde el punto de vista policial”. “Se trata de una cuestión que es social, educativa, cultural. No alcanzan solo las mejoras económico sociales”, dijo.
En declaraciones a radio Sarandí, el secretario de Estado reflexionó: “Uruguay en estos momentos tiene uno de los índices de desempleo más bajos de su historia. Si la causa fuera sólo el desempleo, la marginación, los bajos salarios, que han aumentado sensiblemente desde el 2000 a la fecha, se tendría que solucionar (el problema del delito) y no se soluciona”.
Según estimaciones de la cartera de Economía, publicadas el martes por El Observador, la pobreza se redujo en cuatro puntos porcentuales.
El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, informó el lunes en el Gabinete Social que los números que maneja su oficina demuestran que la pobreza bajó en 2011 de 18,6% a 14%, es decir que hay 150 mil personas pobres menos. El gobierno se propone ahora eliminar la indigencia y llevar la pobreza a un dígito.
A su vez, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) impulsa un fortalecimiento de los programas de ayuda económica que el Estado otorga a los sectores más pobres de la sociedad e incluso ya ha realizado anuncios concretos en ese sentido.
El Gabinete de Seguridad analizará cambios al sistema de asignaciones familiares, según informó ayer La República. Se pretende fortalecer la asistencia en el tramo de 0 a 10 años y favorecer a las familias con más cantidad de hijos.
En contrapartida, desde el Ministerio de Trabajo se advirtió que el 80% de las personas que se anotaron en los planes de trabajo del Plan de Equidad rechazaron las propuestas de empleo que se les ofrecieron. La cartera de Trabajo cree que el apoyo económico estatal influye en el rechazo de esas ofertas laborales, cuya remuneración supera en muchos casos de $10.000, o sea $4.000 por encima del salario mínimo nacional. Es por eso que algunos sectores del gobierno quieren apostar a aumentar los salarios, para que los subsidiados se integren al mercado de trabajo formal.
Así, el debate se instaló, con la idea de que lo que empezó como una atención a una situación concreta con el Plan de Emergencia Social (Panes) fue en parte revertido, y que ahora los planes deben orientarse hacia la población que no está en condiciones de trabajar o permanece en situación marginal.
“Subcultura marginal”
Ayer el ministro Bonomi introdujo otro aspecto al debate. Al analizar los últimos hechos de violencia delictiva, con ejecuciones de por medio, Bonomi afirmó que también hay que tener en cuenta “lo cultural”. “Se produce una subcultura marginada, delincuente, que luego que cambia la situación económico-social se mantiene”, dijo. Para el ministro eso lleva al menosprecio de la vida humana.
El lunes, el dueño de dos estaciones de servicio fue baleado en su auto por un delincuente que le apuntó desde la ventanilla cerrada para robarle la recaudación que llevaba para depositar en el banco. Pero el delincuente le disparó y huyó sin llevarse los $600 mil que llevaba en la valija. El empresario Alexander Latecki falleció.
El viernes 18 de noviembre un policía que hacía una guardia privada en el supermercado Tamisur de Garibaldi y Sambucetti, fue baleado de muerte por dos menores. Nueve días antes, un guardia del supermercado Frigo de Paraguay y Uruguay fue asesinado por dos rapiñeros. En la primera mitad del año se produjo el crimen de un guardia de la sucursal del Discount Bank de Goes y el del dueño del supermercado Blue de Amézaga y Justicia y un guardia privado que intentó ayudarlo; ambos fueron asesinados por dos delincuentes que ingresaron a robar al comercio.
Estos hechos de violencia son vistos con preocupación por la Policía y el Ministerio del Interior. Para Bonomi la Policía “puede prevenir, disuadir, reprimir. Pero si se sigue generando la actividad , el problema no se soluciona. Y muchas veces se puede entender y hay gente que lo entiende, que sucede porque la policía no es efectiva. Y no es así. Está siendo muy efectiva”, afirmó. Aseguró que más del 70% de los homicidios se aclaran.
“Lo que está sucediendo es que ha aumentado enormemente la cantidad de gente que delinque. Entonces es difícil controlarlo si no se para la fábrica de producir delincuentes”, aseveró Bonomi.
En la misma línea, el jefe de Policía de Montevideo, Diego Fernández, señaló días atrás en el programa Código País de La Tele, que “hay más delincuentes, no más delitos”. Si bien enfatizó que la reestructura policial a aplicar (ver recuadro) procurará “bloquear” la acción de los delincuentes, advirtió que la Policía “no puede evitar la generación de delincuentes”. Para algunos expertos, el gobierno debe revisar si las políticas sociales que está aplicando son las más idóneas.
Interior lanza reestructura y hace balance
La Jefatura de Policía de Montevideo se encuentra en pleno proceso de reestructura. Ese nuevo plan que estará en funcionamiento antes de fin de año implica que la ciudad quedaría dividida en cuatro zonas en cada una de las cuales funcionará una minijefatura.
Las seccionales recibirán las denuncias y tendrán un rol más cercano a la gente a través de la Policía comunitaria pero la tarea de investigar los delitos estará a cargo de un equipo especializado y dirigido por el jefe de zona.
Las cuatro jefaturas zonales funcionarán en la actual Jefatura (Centro); en un local a construir detrás del Hospital de Clínicas (Parque Batlle); en la Seccional 17a (Colón); y en el Regimiento de Caballería N° 9 (Hipódromo).
En este marco, el Ministerio del Interior comunicará en un acto el próximo 14 de diciembre los avances en la gestión, al cierre del primer año de ejecución presupuestal. También se rendirá cuentas sobre el trabajo en videovigilancia y el funcionamiento del servicio 911.
Las autoridades aprovecharán también la celebración del “Día del Policía”, el próximo 18 y 19 de noviembre, para informar sobre los cambios que se vendrán en materia de seguridad para el 2012.
Además de redistribuir a unos 300 agentes de Investigaciones para las cuatro nuevas zonas, aplicarán un nuevo sistema de vigilancia y geolocalización del delito, en base a datos del Observatorio de Violencia y Criminalidad.