Al caer la tarde ayer Medina, un olimareño de 39 años dejó a su esposa, su suegra y cuatro hijos pequeños, junto con varias de sus pertenencias encima de un camión de la Intendencia de Treinta y Tres que los llevaría a uno de los tantos refugios improvisados para los más de 500 evacuados que se llevaban contados al cierre de esta edición.
Vivir bajo el agua
El río llegó a las casas de más de 500 personas que se niegan a mudarse del barrio