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"Llegué", dijo Sofía mirando a cámara con lágrimas en los ojos cuando estacionó su camioneta en el estado número 50 de Estados Unidos, completando así, después de una larga travesía, un viaje que la llevó a vivir en la carretera durante los últimos tres años. La uruguaya comenzó a viajar en plena pandemia, y hoy, pensando en cuál será su próxima ruta, aseguró a Café & Negocios que salir a la carretera y entrar en el estilo "vanlife" fue la mejor decisión de su vida.

Nació y se crió en Maldonado, pero a los 19 se fue a vivir a Estados Unidos. Vivió en ese país y también dos años en España, desde donde pudo viajar y conocer Europa. Tras su vuelta al gigante norteamericano comenzó a pensar en un sueño: comprarse un schoolie (autobús escolar), transformarlo en un motorhome y comenzar a viajar, pero a punto de terminar la universidad tras estudiar Historia, invertir en ese proyecto no era posible.

Pasó el tiempo y cuando la pandemia llegó al país la "agarró muy mal parada", dijo. Vivía en Virginia y quería mudarse a Miami para conseguir trabajo como maestra, se había divorciado recientemente, el auto que tenía se le había roto y se había quedado sin trabajo y sin casa, por eso, tras vivir junto a su hermano por un tiempo le dijo: "Me voy a comprar una camioneta y me voy".

Y así fue, encontró una camioneta equipada para vivir, con cama, área de cocina y ducha, alquiló un auto para viajar a Carolina del Sur a buscarla, subió sus objetos personales, a su perra y a su gata y emprendió camino.

Gentileza: Trotavan La uruguaya comenzó su viaje en pandemia.

Aventuras, desafíos y "desastres"

Los primeros cuatro meses de viaje "fueron un desastre, fue pura supervivencia", contó, pero fue aprendiendo de las experiencias y todo tomó un curso mejor. Su primer destino fue Florida y de allí arrancó a manejar sin tener una ruta planeada.

Al principio, conseguir dónde estacionar fue difícil por algunas restricciones de movilidad que se dieron en el marco de la pandemia. En muchos lugares no tenía permitido entrar o estacionar. Había muchas rutas cortadas o construcciones paradas que un poco complicaron el camino.

Uno de los mayores desafíos a los que se enfrentó fue cuando su gata contrajo garrapatas en un parque y tuvo que manejar por varias ciudades buscando veterinarios para atenderla. En ese momento decidió volver a Miami, donde fumigó la camioneta para evitar tener problemas de salud. Ahora solo viaja con Lesky, su perra, ya que su gata se quedó a vivir en la casa de su mejor amiga.

La seguridad también fue un tema de preocupación, en varias ocasiones se enfrentó a situaciones que la pusieron nerviosa, como cuando un hombre no paraba de mirar la camioneta mientras se acercaba a ella o cuando un grupo de adolescentes la rodeó en un estacionamiento. Para sobrepasar esos momentos lo mejor que ha hecho es confiar en su sexto sentido, la intuición, aseguró. Si no se siente segura en un lugar prende la van y maneja para alejarse.

Gentileza: Trotavan Sofía dentro de su casa, la van en la que viaja junto a su mascota Lesky.

¿Cuánto cuesta vivir en una camioneta?

En los tres años fue viajando, parando y trabajando. Para lanzarse a esta aventura Sofía usó ahorros y tarjetas de crédito, pero al principio, para poder hacerle frente a las cuentas y deudas tuvo que parar y trabajar. Fue así que al inicio estuvo nueve meses en Miami trabajando de bartender para poder ordenar sus finanzas. "Ahí me recuperé y arranqué de nuevo", contó. Antes de emprender viaje a Alaska también estuvo tres meses en Hawaii trabajando en un servicio de catering.

Según contó, teniendo en cuenta gastos de alimentación, internet, combustible y arreglos para la camioneta, el costo mensual de vida que lleva en la carretera es de US$ 1.200 o US$ 1.500.

En su viaje vivió muchas experiencias y aprendió de todas las tareas que hizo para sustentar su aventura. "Me acuerdo que pelando camarones en Hawaii pensaba: 'Fui a la universidad, me gradué y estoy acá pelando camarones' pero me decía, 'No Sofía, esto tiene un punto final, sigue pelando los camarones", recordó.

Pero luego entró en el mundo del trabajo online y de a poco se fue transformando en nómada digital, con tareas de traducción. Y con su laptop como compañera de trabajo se adentró en el mundo de las redes sociales.

Gentileza: Trotavan Sofía es nómada digital y trabaja muchas veces desde la camioneta.

Desde que comenzó su viaje fue documentando sus aventuras en videos, mostrando lugares, curiosidades y novedades de los Estados Unidos. Y creó Trotavan, su canal de Youtube y cuentas de Instagram y Tik Tok en los que cuenta sus vivencias en la carretera. 

"Vida viviendo en una van parte...", así comienzan sus videos, en los que explica cómo es dormir, comer y bañarse en una van, cómo hace para buscar lugares donde estacionar, cómo es limpiar la van y mantener el espacio ordenado para que todo salga bien, y cómo se divierte cuando el día no es propicio para manejar.

"He cumplido un sueño y he aprendido mucho en el camino. Encontré mi pasión (no solo viajar) sino que hacer vídeos y empoderar a la gente a que cumplan sus sueños. Y les doy las gracias a ustedes, mis seguidores, que me han apoyando y aconsejado. ¡Gracias por acompañarme en mi camino! Los quiero", escribió en su cuenta de Instagram cuando llegó a Alaska.

Trabajar de las redes sociales es algo cada vez más habitual. Hoy en día se pueden ver creadores de contenido en diferentes temas como viajes, moda, gastronomía, construcción, videojuegos, libros, cultura, y demás. Si bien Sofía hace un tiempo que sube sus videos a internet, en los últimos tres meses ha tenido un boom. "Lleva muchísimo tiempo", comentó sobre el trabajo que la ha llevado a tener más de 12 mil seguidores en Youtube, 125 mil en Instagram y 166 mil en Tik Tok.

Para sus videos realiza investigación de los lugares a los que va, realiza un guión y organiza los tiempos de publicación.

Su próximo viaje

¿Extraña a su tierra y su familia? Claro que sí, pero la vida de inmigrante la ha expuesto a tantas experiencias que el extrañar es parte del día a día, contó. Aunque reconoció que en momentos como esta semana, en la que su abuela cumple años, estar lejos de la familia es de las cosas que más le duelen.

Todos los años intenta viajar a Uruguay para visitar a su familia, y su tierra natal ya está anotada en su próximo deseo de viaje: hacer la ruta Panamericana.

Si bien no le gusta planear mucho más allá de dos semanas, porque planificar mucho la pone un poco nerviosa, desde un estacionamiento en Alaska y por videollamada contó que su próximo objetivo es encaminarse a la costa estadounidense para pasar por Washington, Oregón y California y llegar hasta América del Sur.

Para ella, viajar fue una elección de vida. "Para mi fue la mejor decisión que he tomado en mi vida, desde que empecé esto soy una persona mucho más feliz. Me cambió completamente, crecí mucho y no cambiaría esta felicidad ni por una casa con lujos ni nada", reflexionó.

Gentileza: Trotavan Vivir viajando ha sido la mejor decisión de su vida, comentó.


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