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El tambor de Carlos Páez Vilaró volvió a sonar. Sucedió en la medianoche del lunes, justo una semana después del fallecimiento del artista, durante la actuación de la comparsa C 1080 en el Teatro de Verano.

En el corazón de su show, en la liguilla del Concurso de Agrupaciones, el conjunto dirigido por Waldemar Cachila Silva se apartó un instante del libreto para tributarle un emotivo homenaje a quien integró esta comparsa, incluso el 14 de febrero desfiló por algunas cuadras de Carlos Gardel e Isla de Flores, en la que fue su última actividad pública.

Cuando ni el público ni el jurado lo esperaba, Cachila ingresó al escenario del Ramón Collazo golpeando la lonja del piano que utilizaba el artista en las Llamadas, un enorme tambor de roble que le obsequió a Páez Vilaró el artesano Juan Velorio –célebre fabricante de tambores–. También usó el tali (colgante de cuero que soporta el tambor) y el dominó (indumentaria) de Páez Vilaró. Y debajo del dominó una remera de Casapueblo. Junto al director de C 1080 estaban varios tamborileros. Otro joven portaba un trofeo que, en vez de ser una estrella o una medialuna, que es lo habitual, exhibía uno de los soles amados por Páez Vilaró.

Apenas se vio a Cachila con ese tambor el público se puso de pie y se sumó al homenaje. con un gran aplauso, en un teatro que tiene un aforo de 4.200 personas y estaba lleno.

Cachila es el hijo de Juan Ángel Cacique Silva, legendario promotor de la cultura afro y entrañable amigo de Páez Vilaró, fundadores ambos de la comparsa Morenada –de la cual C 1080 es sucesora– en el conventillo Medio Mundo, cuyo acceso estaba justo en Cuareim 1080.

Cachila contó a El Observador que “llamé a Gustavo (el secretario de Páez Vilaró) y le pedí permiso a Anette, la señora de Carlos, y fui a buscar el tambor a Punta del Este”. Luego del espectáculo familiares del artista lo llamaron para agredecerle por el homenaje y felicitarlo por el espectáculo. Entre bambalinas, previo al show, integrantes de C 1080 dijeron a El Observador que iban a “dejar el alma” sobre el escenario para sumar puntos y ganar el primer premio, para tributárselo a Páez Vilaró.

C 1080 –que ya ganó las Llamadas–, con una propuesta apta para ganar el primer premio –Yambo Kenia es la gran adversaria–, tituló su show “Las Llamadas”. Recrea hechos de la introducción al hoy territorio uruguayo de costumbres y ritos africanos y cómo progresó esa cultura. El texto es de Marcel Keoroglían, la dirección musical de Hugo Fattoruso, la vedette es Giannina Silva y jefes de cuerda Mathías Silva, Wellington Silva, Guillermo Silva y Luis Pereyra.

En los tambores de C 1080 lucen diseños de Paéz Vilaró, y en el maquillaje, a cargo del grupo Te Pinté, se utilizaron otros dibujos del plástico.
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