En abril de 1970, Jim Lowell, capitán del Apolo XIII en viaje espacial, detectó problemas en su nave que podían partirla en pedazos. Como era un profesional bien entrenado, no se enloqueció y llamó con calma a su base para decir aquella famosa frase “Houston, we have a problem”. Los de su base también eran profesionales así que no perdieron la cabeza y se pusieron a buscar una solución hasta que la encontraron.
We have a problem
Columna de análisis, publicada en El Observador Agropecuario, a cargo de Luis Romero Álvarez