La petrolera rusa Yukos advirtió este jueves de que el embargo de sus activos y la probable venta de su mayor filial por evasión fiscal la obligarán a declararse en quiebra dentro de tres semanas si el Gobierno no la ayuda a superar la crisis.
La petrolera rusa Yukos advirtió este jueves de que el embargo de sus activos y la probable venta de su mayor filial por evasión fiscal la obligarán a declararse en quiebra dentro de tres semanas si el Gobierno no la ayuda a superar la crisis.
En un comunicado, la compañía señaló que puede verse forzada a "declararse en bancarrota y a incumplir los contratos de exportación" de crudo.
Directivos de Yukos explicaron en rueda de prensa que la compañía ha cursado al Gobierno once mensajes, sin recibir respuesta alguna, para pedir un aplazamiento de los pagos y que no se venda su mayor filial extractora, Yuganskneftegaz, a fin de evitar la quiebra.
Esas anteriores caídas en la Bolsa fueron consecuencia del anuncio oficial el martes de la inminente venta de Yuganskneftegaz, empresa a la que corresponde el 62 por ciento del crudo que extrae la mayor petrolera privada de Rusia.
El presidente de Yukos, Steven Theede, confirmó que la compañía abonará hasta finales de mes 1.300 millones de dólares de la deuda, es decir 700 millones de sus ultimas reservas de liquidez más otros 600 millones en concepto de devolución del IVA por exportaciones.
Pero puntualizó que la mitad de los 1.800 millones de dólares de ingresos mensuales de Yukos se transfieren a sus cuentas, que están embargadas, cuando la actividad productiva corriente y el pago del transporte de crudo requiere desembolsar cada mes 1.700 millones de dólares.
(EFE)