El remero uruguayo Bruno Cetraro habló sobre su experiencia en los Juegos Odesur, donde ganó cuatro medallas, y su sueño de buscar el oro en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 en una entrevista con Quedó Picando, el programa de deportes del streaming de El Observador.

Tras años de trabajo silencioso, que incluyeron jornadas de entrenamiento bajo condiciones climáticas adversas y una logística austera en Uruguay, Cetraro ha logrado consolidarse en la élite del single abierto, y ahora vive y entrena en España.

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Este crecimiento se vio otra vez reflejado en los Odesur, donde Cetraro se llevó cuatro preseas, tres de ellas doradas. Una de ellas fue más especial, la de ocho remos largos, porque la ganó junto a su hermana Romina Cetraro.

"Ganar una medalla con mi hermana es algo que no tiene precio. Ver a mis padres en la premiación, con la emoción de quienes han estado presentes en cada sacrificio, es la mejor recompensa posible", afirmó.

Asimismo, el remero destacó cómo su percepción del deporte ha evolucionado. Al observar el interés que despierta en las nuevas generaciones, Cetraro ha asumido su rol como referente con responsabilidad.

"Antes buscaba solo la medalla por satisfacción personal. Hoy, ver a niños que me piden fotos me da otro significado. Entiendo que mi altura y mi físico, que al principio veía como una desventaja, son hoy mi mayor fortaleza. Le demuestro a la gente que, si uno realmente cree en sus capacidades, todo es posible", concluyó.

El aprendizaje tras la frustración olímpica

La participación de Cetraro en los Juegos Olímpicos de París 2024 dejó una marca indeleble en su carrera. A pesar de haber alcanzado la final B, un fallo técnico en su embarcación durante la regata definitiva le impidió pelear por un diploma olímpico, terminando en la duodécima posición. Lejos de caer en el desánimo, el remero ha procesado aquel episodio como una lección fundamental.

"En su momento me generó mucha impotencia, pero son cosas que escapan a nuestro control. Hay veces que la vida tiene esas cuestiones místicas que uno no sabe por qué pasan. Quizás ese episodio tuvo que ocurrir para que, cuando llegue el momento en Los Ángeles, el resultado sea más engrandecido", reflexionó Cetraro.

El deportista enfatizó que, tras la competencia, optó por una pausa necesaria. "Después de París quería seguir entrenando inmediatamente, pero entendí que el cuerpo y la cabeza necesitan digerir lo ocurrido. Sacar el pie del acelerador me permitió reflexionar y crecer. Uno es un conjunto, no solo un deportista; para rendir al máximo, hay que estar bien en todos los aspectos de la vida", añadió.

La ambición de cara a Los Ángeles 2028

Con la mirada puesta en el futuro, el objetivo de Cetraro es claro: alcanzar la medalla de oro en los próximos Juegos Olímpicos y consagrarse campeón mundial. Para ello, el primer escalón es la clasificación directa en el próximo Mundial, donde debe finalizar entre los nueve mejores de su categoría.

"Estamos en posición de clasificación, pero hay que mantener ese sexto puesto o mejorarlo. Clasificar de forma directa desde el Mundial sería algo histórico para Uruguay, ya que habitualmente dependemos de la repesca continental", explicó.

Sobre la posibilidad de volver a formar dupla con Felipe Klüver, con la que obtuvo el sexto puesto en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021, Cetraro mantuvo la cautela pero no cerró ninguna puerta. "Todo es posible en la vida. Debemos conversar con la federación para buscar las mejores combinaciones, no solo para clasificar un bote, sino para que Uruguay pueda llevar la mayor cantidad de embarcaciones posibles a Los Ángeles", señaló.

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