Pese a un rescate de 12.000 millones de dólares, el aumento del 60% en las quiebras agrícolas y la pérdida del mercado chino encienden las alarmas en el sector que otorgó a Trump su victoria más amplia. Entre aranceles y el favoritismo hacia competidores sudamericanos, los productores empiezan a cuestionar la fidelidad política al republicano.