Testigos de la luz
Montevideo es una ciudad que esconde oficios antiguos aún vigentes a pesar de los avances, la velocidad y la fugacidad en la que vivimos. El oficio del vitralista, el arte de perdurar con una técnica milenaria. Testimonio de ese oficio son las innumerables piezas que la capital ofrece casi de manera silenciosa a aquellos ojos inquietos que busquen descubrirlas en edificios, instituciones, casas particulares e incluso patios para dejarse llevar por los colores y vivir un Montevideo diferente