ver más

Pascual Harriague y Francisco Vidiella, considerados como los pioneros de la vitivinicultura en Uruguay, son homenajeados durante este fin de semana, en las actividades relacionadas con el Día del Patrimonio, organizadas por la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación.

Esta unidad ejecutiva, encargada de la protección patrimonial, asesora del Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay (MEC), tras una sugerencia realizada el año pasado por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi) decidió que la 30ª edición de esta fiesta nacional conecte con la inmigración, el trabajo y la innovación a través de la industria vitivinícola y dos de sus pioneros en Uruguay.

Viñedos en Uruguay desde 1874

Francisco Vidiella (1820-1884) y Pascual Harriague (1819-1894), se informó desde el instituto vitivinícola a El Observador, establecieron sus viñedos en el año 1874.

Los viñedos de Pascual Harriague se ubicaron en San Antonio Chico (Salto) y la granja del catalán Francisco Vidiella en Colón (Montevideo).

Años después, ambos verían el fruto de su esfuerzo con las primeras cosechas de las variedades Tannat y Folle Noir, respectivamente, conocidas originalmente por sus apellidos, es decir los viñedos, uvas y vinos Harriague y Vidiella.

Posteriormente, estos dos pioneros también ganaron los premios otorgados por el gobierno, por haber sido los primeros en elaborar 100 mil litros de vino nacional puro.

Estos pioneros y sus familias, se considera, fueron el cimiento fundamental del patrimonio vinícola, al introducir nuevas cepas y demostrar que cultivar vid en Uruguay era posible.

El enólogo Ricardo Cabrera, presidente del Inavi, en un acto realizado en la sede del Inavi, en Las Piedras, destacó que este año se conmemoran los 150 años del primer registro de un viñedo en Uruguay, lo que coincide con los 100 años de la Organización Internacional de la Viña y la Vid (OIV), con los 50 años de los grupos CREA y con los 60 años de la Asociación de Enólogos del Uruguay, por lo tanto se trata de un año particularmente relevante para el mundo de la vitivinicultura.

En esa actividad, la ingeniera agrónomo Estela de Frutos, referente internacional en la vitivinicultura, elogió el valioso legado de los pioneros Harriague y Vidiella en la construcción de la historia vitivinícola y destacó la importancia de colocar al vino uruguayo en el “pedestal de la cultura”, aludiendo a la decisión de la Comisión de Patrimonio.

Fernando Mattos, ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, en esta instancia expresó: “No hay nada más tradicional, más patrimonial que el recuerdo, la memoria y las tradiciones que vienen de la propia casa. Si hay una actividad que está vinculada con la migración, con los orígenes y con la historia lejana, es la vitivinicultura uruguaya”.

El director de la Comisión de Patrimonio, arquitecto William Rey, señaló que la decisión de poner el foco en estos pioneros y la vitivinicultura de Uruguay tiene como base "la esperanza de que mucha gente comience a reparar en el patrimonio tan importante que tenemos vinculado a la vitivinicultura".

En el detalle de la guía de actividades de este fin de semana (ver más adelante) se señalan datos sobre sus orígenes, llegada y actividad en Uruguay a mediados del siglo XIX y sus logros.

Pacual Harriague, desde el saladero

Pascual Harriague, de ascendencia vasca, nació en Hasparren, Francia, el 14 de abril de 1819. Vino a Montevideo en 1838, donde trabajó primero como peón en un saladero del Cerro y luego como dependiente de pulpería en San José. Más tarde se traslada a Salto y establece un pequeño comercio de curtiembre de cueros, transformado en grasería y fábrica de velas y jabones, y opera además con las piedras semipreciosas del departamento. Ya dueño de un gran capital, adquiere el establecimiento rural de La Caballada, y allí se dedica a la agricultura, su principal interés.

Luego de varios intentos con la vinicultura sin obtener los resultados esperados, en 1874 logra traer cepas francesas de Concordia, Argentina, con el nombre «Lorda», que se aclimatan en sus campos de Salto. Dos años más tarde consigue la cosecha de las uvas aptas para realizar vino en su bodega. Estos vinos nacionales llegaron a varios puntos de la república.

La nueva cepa empieza a ser conocida por su apellido, «Harriague», y hoy lo es como «tannat».

El presidente Máximo Tajes les concede una medalla especial a Pascual Harriague y Francisco Vidiella «por su personal constancia y patriotismo en la solución de un problema que interesaba tanto al país».

Harriague muere en París el 13 de enero de 1894.

Francisco Vidiella, desde la pulpería

Francisco Vidiella nació en Montroig, provincia de Tarragona, España, el 21 de febrero de 1820. A los diecisiete años emigra junto con sus padres y llegan primero a Montevideo, pasando al poco tiempo a la entonces Villa de Salto, donde instalan una pulpería en la plaza principal.

Con inteligencia y contracción al trabajo, Vidiella logra expandir el negocio familiar a Uruguayana y acrecienta su fortuna, lo que le permite pasar a Montevideo y establecer la razón social Vidiella y Cía.

En los primeros años de la década de 1870 realiza un largo viaje a Europa donde se interesa especialmente por los establecimientos vitivinícolas que observa por España, Portugal y las orillas del Rín. Allí elabora la idea de establecer en Uruguay una industria del vino. Trae de su viaje numerosos sarmientos que planta en su granja de la localidad de Colón. Luego de varios años y de numerosos ensayos y experimentos de aclimatación, logra dar por fin en 1883 con un tipo de cepa que se adapta a nuestro territorio, que se llamó «uva Vidiella».

Solo un año pudo Vidiella disfrutar de su triunfo, ya que murió el 25 de febrero de 1884.

En 1891 se inaugura en la plaza de Villa Colón el monumento en su honor, obra de Juan Luis y Nicanor Blanes.

Inmigración, trabajo e innovación

Este sábado 5 y domingo 6 de octubre, bajo lema "El vino como tradición: inmigración, trabajo e innovación", se recuerdan las figuras de Harriague y Vidiella, jóvenes inmigrantes que llegaron a Uruguay y con gran esfuerzo e imaginación lograron dar inicio a la industria del vino en Uruguay, hoy una de las consideradas "marca país".

Sobre las actividades de este fin de semana, son más de 1.500 propuestas gratuitas abiertas al público en todo el territorio nacional, cuya información está disponible en esta guía de actividades.

Embed - Día del Patrimonio 2024

Temas:

Harriague Vidiella Vitivinicultura Uruguay

Seguí leyendo