Octubre comienza con una estabilización de valores para el ganado gordo en función de una gradual recuperación de la demanda desde los frigoríficos. Al menos cuatro plantas importantes retomarán las faenas en la primera quincena de octubre coincidiendo con la llegada de cuadrillas kosher, mientras la oferta sigue fuertemente retraída.
Estos factores sostienen los valores, que dejaron de bajar luego de tres semanas de ajuste.
“Realmente no hay volumen de pasto. Y los productores no convalidan las propuestas de precios a los que la industria quiere comprar”, señaló Pablo Sánchez, integrante de escritorio Walter Hugo Abelenda, y directivo de la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG).
- Los pocos negocios concretados se han hecho en el techo de precios, sobre US$ 5,80 por kilo para el novillo.
- Las vacas se negocian en el eje de US$ 5,40 y US$ 5,50 por kilo para la vaca gorda de carcasa pesada, con lotes especiales algún centavo por encima.
- Hay una fuerte disputa por la vaquillona, con mucho interés del abasto y referencias similares al novillo de US$ 5,75 y US$ 5,80 por kilo pero casi sin oferta. “Hoy los productores prefieren venderla a un corral que al frigorífico”, comentó Sánchez.
Por debajo de esas referencias son prácticamente nulas las ventas.
Las entradas van de una semana a 10 días.
El operador no avizora un salto de precios en el corto plazo, más allá de fluctuaciones puntuales por ganados excepcionales.
“Veo una estabilidad. El mercado se va a afirmar del 15 de octubre en adelante”, consideró, con algo más de oferta que aparecería recién sobre fin de mes. “No veo que vayamos a tener un rebote grande de precios”, subrayó.
Zafra de toros con flechas hacia arriba
En la primera semana de remates de reproductores se consolida un previsible incremento en los precios de los toros, que suben en promedio un 20% respecto a la zafra 2025, unos US$ 1.000 más por toro.
La demanda podría superar a la oferta, indicaron operadores.
El incremento es más gradual que el que han tenido los terneros en el último año, de entre 30% y 40%, por lo que el valor en la moneda del cambio del criador se reduce respecto al promedio de 6,2 terneros por toro de la temporada pasada, a menos de 6 terneros.
Faena resentida y precio de exportación sólido
El dato de faena del próximo lunes seguramente confirme que en setiembre el volumen de ganado industrializado fue el más bajo para ese mes desde 2013.
En la última semana ingresaron 28.969 vacunos con solo 21 plantas operando.
El promedio en las últimas cuatro semanas fue de 32.500 cabezas frente a un promedio de 41.000 vacunos faenados en promedio en setiembre de 2025.
Las carnes y los mercados
La mínima oferta ha condicionado la operativa de una industria frigorífica que tiene en el exterior una demanda pujante, con valores firmes y oportunidades que se generan en Europa ante la salida de Brasil de ese mercado, por al menos, dos años.
En lo inmediato, el precio de la tonelada de carne vacuna exportada acumula siete semanas consecutivas con el promedio de 30 días arriba de US$ 6.000.
Los datos preliminares del Instituto Nacional de Carnes (INAC) actualizados este miércoles mostraron un promedio móvil de 30 días en US$ 6.022 por tonelada y en la última semana en US$ 6.292.
Así como los negocios a Europa siguen muy sólidos, hay expectativas de firmeza sostenida en China, en una semana en la que Beijing informó que Brasil alcanzó el tope de su cupo de exportación para 2026 y entra en el territorio de arancel adicional de 55%.
Estados Unidos, por su parte, muestra un leve ajuste en valores tras la aplicación del cupo de 300.000 toneladas libre de aranceles por 90 días para algunos de sus mercados proveedores.
Reposición más cautelosa
En el mercado de reposición se ha dado una moderación en algunas categorías y las pretensiones de precios de la oferta han hecho algo más trabajoso juntar las puntas en los negocios particulares.
En algunas categorías es mayor la demanda que la oferta.
Esta semana, en el remate del 25 aniversario de Pantalla Uruguay, se marcaron récords en novillos y los terneros ajustaron desde los máximos históricos establecidos en agosto.
Los vientres cotizaron con ligeras bajas.
Los terneros pasaron de US$ 4,35 a US$ 4,17 por kilo, una baja 4% frente al remate anterior, y el precio al bulto pasó de US$ 886 a US$ 853.
Los novillos volvieron a trepar, con subas de entre 15 y 20 centavos, los novillos de 1 a 2 años registraron una suba de 5,5% a US$ 3,81 y los de 2 a 3 años promediaron US$ 3,45 por kilo con un incremento de 4,5% frente al remate de agosto.