No solo Lionel Messi anotó tres goles esta semana. El Gobierno, en lo económico, también. Tres indicadores relevantes sobre la salud de la "macro" dejaron la sensación de que, desde ese aspecto, el oficialismo tiene blindado el esquema económico. A ese se le suma la "fiesta" financiera con acciones que trepan entre 10 y 15% en dólares en junio y un riesgo país en torno a 430 unidades.
Los tres goles que anotó la economía fueron los siguientes:
1) Argentina volvió a tener superávit fiscal primario en mayo, algo que se logró en 27 de los 29 meses completos de la era Milei. El superávit primario fue de $1,9 billones en el mes y acumula un 0,7% del PBI en los primeros cinco meses de 2026.
2) El país también volvió a tener superávit comercial en mayo, algo que ocurrió hasta aquí en el 100% de los meses de la era Milei. Para destacar: el saldo de US$ 3.504 millones fue, por lejísimas, el más alto de toda la historia, y el aporte de la energía fue de US$ 1.542 millones. De este modo, la energía acumuló un superávit comercial superior a los US$ 10.000 millones en los últimos 12 meses.
Repunta la confianza del consumidor
3) El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) subió 6,4% mensual en junio, tratándose de la segunda suba seguida. Esto es importante, entre otras cosas porque el ICC suele moverse muy en línea con el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), que se publicará el próximo lunes.
“El dato macro saliente del jueves fue el histórico récord nominal del superávit comercial en mayo, quedando a muy poco del récord ajustado por inflación de EEUU de abril y mayo de 2009. El petróleo fue el gran protagonista en el contexto de precios entonces muy elevados por la guerra en Medio Oriente", sostiene Juan Manuel Franco economista jefe de Grupo SBS.
Vaca Muerta y los dólares
En 12 meses, se acumula un superávit comercial de US$ 21.220 millones, de los cuales US$ 10.393 millones corresponden al superávit en la balanza de combustibles. "Si bien el precio del crudo bajó tras el acuerdo EEUU-Irán, las perspectivas en términos de producción de hidrocarburos hacia adelante permiten seguir siendo optimista en cuanto a la diversificación de los flujos de entradas de divisas para Argentina", advierte.
Para la consultora GMA Capital, si el desafío de Argentina es pasar de una economía volátil a una que crece de forma sostenida, la inversión ocupa un lugar central. Por eso, el Gobierno comenzó a impulsar herramientas como el RIGI y el “Super” RIGI, orientados a atraer proyectos de gran escala y aumentar la capacidad de generación de divisas en el largo plazo.
Los ejecutivos de las empresas argentinas prevén para 2026 un aumento en las inversiones y mayor rentabilidad
La inversión sigue baja
"Los resultados todavía son incipientes, pero comienzan a observarse algunas señales", advierten. Desde la implementación del RIGI se presentaron proyectos por aproximadamente US$ 95.000 millones, de los cuales US$ 41.000 millones ya se encuentran aprobados. Además, en marzo, el ingreso neto liquidado por estos proyectos asciende a US$ 762 millones.
En este sentido, la inversión extranjera directa (IED) volvió a terreno positivo y ya acumula US$ 712 millones en lo que va del año. "Aunque todavía se encuentra lejos de los niveles observados en otros periodos (es el 10% de lo que era en 2008), la tendencia resulta consistente con una economía más ordenada que vuelve a encender los animal spirits. ¿El desafío de mediano plazo? Reconfigurar el foco de la inversión: relativamente mayor inversión en capital físico y menor importancia de los flujos hot money o de corto plazo", señala GMA.